El Salón Rojo
Hablemos de cine

You are here

Potentiae

El documental de Javier Toscano no sólo nos muestra la azarosa vida de diferentes grupos de incapacitados, sino que nos revela una población que en su mayoría los ignora y una ciudad que se erige como trampa mortal.
Potentiae
07/12/2018
13:59
-A +A

Al inicio de Potentiae -ópera prima documental de Javier Toscano- la invasiva cámara de Ricardo Garfias nos sitúa, en pleno amanecer, dentro de las habitaciones de varias personas. Poco a poco, cuando las sábanas comienzan a ceder, nos damos cuenta que se trata en cada caso de individuos con alguna discapacidad y que se van preparando para iniciar al día.

 

Una chica que usa silla de ruedas, un par de hombres que sólo tienen una pierna, otra persona con debilidad visual, se levantan de la cama, se bañan en regadera o a vil jicarazo, se preparan el desayuno, se lavan los dientes y se van. Pero todo esto que se escribe y se piensa fácil, descubrimos que para estas personas no es tan sencillo. Ha pasado ya media hora de la película, sin diálogos y los protagonistas de esta cinta ya han luchado toda una batalla para asearse, vestirse y desayunar. Es -nos damos cuenta- una auténtica proeza.

 

Pero la cosa apenas empieza, todos tienen que salir a la calle, a la CDMX que como bien comenta uno de ellos, no es como la pintan, es peor. Ya sea mediante algo tan sofisticado como un auto modificado, algo tan básico como un bastón, o tan simple (pero vital) como una vieja patineta, todos ellos se las ingenian para, con su muy particular conjunto de habilidades, moverse de sus casas a sus lugares de trabajo, así para ello tengan que domar a esta ciudad.

 

Y es que en esta parte del documental queda claro cómo es que la ciudad es una trampa mortal para todos aquellos con alguna condición de discapacidad. Si la inclusión está en la agenda mundial, debería empezar en las banquetas y no en el lenguaje.

 

Después viene la magia. Hasta este momento la película nos ha puesto en los zapatos de estos personajes pero por linderos de la lástima y de la condescendencia, es entonces que nos enteramos que la chica de la silla de ruedas es bailarina, que aquel grupo de impedidos visuales son músicos, o que el chico de la patineta, ¡es DJ! El panorama cambia por completo. La lástima queda en el cajón. Estas personas lo tienen complicadísimo, pero no por ello dejan de ser seres humanos con una vida plena y, además, se muestran felices.

 

Potentiae (poder en latín) se convierte no sólo en un muestrario de voluntades imparables, sino en una cinta sumamente urbana que muestra cómo es que la CDMX básicamente engulle a sus habitantes, máxime si se trata de aquellos con alguna discapacidad.

 

En su viaje citadino por este universo al que usualmente preferimos olvidar, Javier Toscano incluso se da permiso para salirse de las convenciones del género y jugar mediante su cámara haciendo guiños de ficción: aquella maravillosa escena donde unos ciegos piden silencio al público espectador (rompiendo la cuarta pared), o aquella secuencia donde los drones siguen en un vuelo perfectamente coordinado las andanzas de estos hombres y mujeres que alcanzan su mayor potencial no sólo por la voluntad que demuestran sino por la convicción de que unidos se vuelven un ente aún más poderoso e invencible.

-O-

Síguenos en Twitter: @elsalonrojo

Escucha nuestro podcast: Filmsteria en Spotify

 

Alejandro
Crítico de cine con 9 años de experiencia profesional. Ha colaborado en revistas y periódicos como 24 Horas, Newsweek, Chilango, Quién, Esquire, Cambio, entre otros.

Comentarios

Comentarios