Ganadores y perdedores de 2017: de Cristiano y Nadal a Bolt y Rusia

Un repaso de los cinco principales ganadores y perdedores del año deportivo
Fotos: Ap
27/12/2017
10:16
DPA
Ciudad de México
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Del regreso triunfal de Rafael Nadal y Roger Federer a la continuación del reinado de Cristiano Ronaldo y Golden State Warriors, de la caída sin fin del deporte ruso y la despedida más amarga de Usain Bolt, pasando por los casos de doping de Chris Froome y Paolo Guerrero: el deporte vivió horas muy altas y también muy bajas en 2017.

A continuación, un repaso de los cinco principales ganadores y perdedores del año deportivo.

LOS GANADORES:

Cristiano Ronaldo y el Real Madrid: "Soy el mejor de la historia", declaró rotundamente el portugués después de ganar en París su quinto Balón de Oro al mejor futbolista del mundo, con lo que igualó al argentino Lionel Messi en cantidad de reconocimientos. Sin embargo, si se suman los Premios "The Best" de la FIFA, aventaja 8-6 al del Barcelona. El año del luso no podría haber sido mejor: ganó con el Real Madrid la Liga española, la Liga de Campeones, las Supercopas de Europa y España y el Mundial de Clubes.

Rafael Nadal y Roger Federer: Cuando parecía que el largo reinado del español y el suizo empezaba su decadencia, los tenistas más ganadores de siempre volvieron como si el tiempo no hubiera pasado durante la última década. Federer ganó siete títulos, alcanzó 19 Grand Slams y Nadal cerró con seis coronas y el número uno del ranking. La diferencia, en esta ocasión, fueron sus enfrentamientos directos: los cuatro fueron para el helvético, una faceta en la que siempre había sido criticado. Para rematar su dominante temporada, ambos ganaron la primera edición de la Laver Cup compartiendo equipo y jugando juntos un histórico partido de dobles.

Lewis Hamilton: El británico conquistó en Ciudad de México su cuarto título mundial y entró en uno de los clubes más exclusivos del deporte. Ya sólo hay dos corredores por encima suyo: el argentino Juan Manuel Fangio, ganador de cinco mundiales, y el alemán Michael Schumacher, que tiene el récord con siete. Minutos después de su consagración, simbólica para Hamilton por haber servido para superar a su ídolo Ayrton Senna, el piloto de Mercedes fue claro: "Cuatro es un número fantástico, pero ¡ahora quiero el quinto!".

Golden State Warriors: El equipo de Stephen Curry había caído en la temporada 2015-2016 en una épica remontada ante los Cleveland Cavaliers en la final de la NBA, con un LeBron James en plan estelar y un Curry que no apareció en el momento más importante. Pero la revancha llegó rápido para el conjunto californiano, que dominó de cabo a rabo los playoffs (16 victorias y 1 derrota) y arrasó 4-1 en la final al mismo rival con el que había caído el año anterior.

Katie Ledecky: Tras el retiro en los Juegos de Río 2016 de Michael Phelps, el deportista con 23 oros olímpicos, el panorama de la natación parecía conducir a la orfandad de figuras. Pero la estadounidense Katie Ledecky tomó la batuta y, con sus 20 años, consiguió cinco medallas doradas en los Mundiales de Budapest. La compatriota del "Tiburón de Baltimore" ya acumula cinco títulos olímpicos y 14 mundiales. A pesar de la frustrante derrota ante la italiana Federica Pellegrini en los 200 metros libres, Ledecky ya es la nueva estrella de su deporte.

LOS PERDEDORES:

Usain Bolt: El mundo posó los ojos en los Mundiales de Londres para despedir al mejor velocista de la historia. El jamaicano, 11 veces campeón mundial y ocho veces campeón olímpico, perdió por primera vez en una década una final de los 100 metros y acabó tercero, consiguiendo irónicamente el único metal que no tenía. Bolt, que evitó los 200 metros por la exigencia que requerían, apostó entonces todo al relevo de 4x100, pero fue el peor final: cuando recibió la posta, el "Rayo" se lesionó y por primera vez en su brillante carrera no pudo concluir la vuelta. A pesar de que rivales, compañeros, prensa y público se le entregaron en ambas noches, Bolt se fue por la puerta más discreta posible. El mejor elogio lo recibió de su verdugo en el hectómetro. "Bolt sigue siendo el mejor del mundo", dijo Gatlin.

Rusia: El comité olímpico ruso (ROC) volvió a ser uno de los antagonistas del deporte al ser suspendido por el Comité Olímpico Internacional (COI) por su responsabilidad en la trama de doping en el país. No habrá banderas ni himno ni altos funcionarios rusos en los Juegos de Invierno de Pyeongchang 2018. La sanción incluye entre ellos al actual viceprimer ministro y ex ministro de deportes Vitali Mutko, que renunció después a la federación de fútbol y al Comité Organizador del Mundial de Rusia 2018. Sin embargo, el COI evitó una sanción masiva contra los deportistas limpios, que podrán competir bajo bandera neutral.

Chris Froome: El mejor ciclista del último lustro había conseguido un doblete Tour de France-Vuelta España que no se había visto desde 1978. El británico parecía tener un lugar asegurado entre lo mejor del año, pero en las últimas semanas de 2017 la Unión Ciclista Internacional (UCI) anunció que Froome dio positivo en la Vuelta por el broncodilatador salbutamol, que el corredor usa para combatir su problema de asma. Sin embargo, la UCI aseguró que la presencia del salbutamol es del doble de lo previsto para Froome y precisó que el resultado se considerará doping a menos que el británico pruebe mediante un estudio farmacocinético que los niveles fueron consecuencia de su uso terapéutico.

Paolo Guerrero: El problema del doping se hizo presente también en el fútbol. El positivo del atacante, ídolo y estandarte de los peruanos en la clasificación al Mundial de 2018 sacudió a todo el país, que se preparaba para afrontar la repesca frente a Nueva Zelanda. Acabó consiguiendo el billete, pero sin Guerrero, que dio positivo por cocaína en el patido ante Argentina. Primero fue suspendido por un año, pero la FIFA redujo la sanción a seis meses por considerar la primera "desproporcionada". Así, Guerrero podrá acompañar a la selección peruana a su primer Mundial en 36 años si así lo quiere el técnico argentino Ricardo Gareca.

La NFL (National Football League): A pesar de haber sido el año con la remontada más grande en la historia del Super Bowl, el fútbol americano se vio engullido por sus disputas políticas. Colin Kaepernick, mariscal de campo de los San Francisco 49ers, se arrodilló hace un año durante el himno estadounidense como protesta contra el racismo en su país. A partir de entonces, la polémica sólo creció gracias al enfrentamiento directo de muchos jugadores –e incluso dueños de los equipos– que tomaron su ejemplo y las declaraciones flamígeras del presidente norteamericano Donald Trump, que los tildó de "poco patriotas". Mientras tanto, todas las cadenas en Estados Unidos han reportado una caída en sus "raitings" de hasta nueve por ciento con respecto a 2016, según la cadena CNN.
 

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