El gol le da la espalda a las Águilas

Tres partidos sin anotar ponen en duda su capacidad para remontar ante los Tigres
Oribe Peralta no ha logrado vulnerar al portero rival. (ÁLVARO PAULÍN. IMAGO7)
01/12/2017
00:32
Christian Mendoza
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La ilógica enemistad con el gol llegó en el peor momento para los americanistas. En la Liguilla.

Los de Coapa llevan tres partidos seguidos sin mover las redes, situación que molesta al estratega Miguel Herrera, después de caer frente a los Tigres (0-1), en la ida de las semifinales.

“Lógico, cuando un delantero no hace goles es porque no está bien. Obvio que se le carga la presión en la cabeza, hay que trabajar para estar serenos y tener la posibilidad de remontar allá [la vuelta, en Monterrey]”, dijo.

En la serie de cuartos de final, las Águilas no le hicieron daño al Cruz Azul, pero gracias a que terminaron mejor colocadas en la tabla —tercer lugar—, el global 0-0 les permitió avanzar entre humo y sin ser favoritos al título.

No es la primera vez que los de Coapa acumulan 270 minutos sin anotación a favor.

En el Apertura 2014, dentro de la fase regular, el conjunto crema no celebró de forma consecutiva de la jornada seis a la ocho, contra Jaguares de Chiapas (0-0), Pumas (0-1) y Leones Negros (0-0).

Sin embargo, en aquel torneo, cuando estaban comandados por el argentino Antonio Mohamed, clasificaron, marcaron siete tantos dentro de las eliminatorias y fueron campeones.

De igual manera, en el Clausura 2012, bajo la batuta del Piojo Herrera, el cuadro americanista se aventó tres cotejos sin anotar dentro de Liguilla, lo que le costó el pase a la final. Venció al Pachuca (1-3) en la ida de cuartos de final, pero después vino la debacle con la cabaña contraria: perdió la vuelta contra los Tuzos (0-1), igualó 0-0 con el Monterrey, en la ida de “semis”, para después sucumbir en la vuelta (2-0).

Sí, Miguel Herrera sabe que no puede depender de la suerte en toda una Liguilla, y menos en su segundo ciclo de amarillo.

Una racha peor se registró en el certamen del Clausura 2008, donde culminaron en el sótano.

En ese momento el América cargó con cuatro juegos sin hacerse presente en el marcador. En la quinta jornada de Liga perdió ante Monarcas Morelia (0-1), después contra el Atlas (1-0), Santos Laguna (0-1) y Tigres (3-0). Incluso, el tambaleo le costó el cargo en el banquillo a Daniel Brailovsky.

El último clavo lo pone la numeralia. Si la falta de anotaciones no fuera suficiente, la estadística avisa al América que debe estar preparado para el fracaso, porque la remontada en semis no es lo suyo; de ocho tropiezos en las idas sólo se recuperó una vez, en el Apertura 2012, contra Toluca y por diferencia de un gol. Mañana, en el Volcán necesita dos.

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