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| Montepío hace frente a la cuesta de enero |
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FERNANDO MARTÍNEZ El Universal Jueves 03 de enero de 2008 |
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Apenas inicia el ascenso del número de pignorantes que recurren a la dependencia. En la víspera del 6 de enero “no se va a poder ni caminar”, señala vocero del Monte de Piedad
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Fue despedida de su trabajo en la penúltima semana de diciembre; no le dieron aguinaldo y la liquidación fue muy pequeña, tanto que se acabó con los gastos de las cenas de Navidad y Año Nuevo. Ante la repentina crisis, Silvia Esther López Salgado decidió acudir a la matriz del Nacional Monte de Piedad en el Centro Histórico a empeñar sus alhajas: unas arracadas, unos anillos y una cadena de oro. El dinero lo va a utilizar para pagar la inscripción de su hija en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), sus útiles y libros. Lo que quede será para la despensa y para comer. Confía en que en menos de los nueve meses que le da la institución para recuperar sus valores podrá pagar el refrendo. Antes de presentarse ante el perito valuador, lustró los zapatos de la figura de bronce de Pedro Romero de Terreros, fundador del Montepío, y que adorna la sala principal del recinto. Esa acción se ha convertido en el talismán de miles de pignorantes que acuden en busca de dinero en efectivo para resolver los gastos más apremiantes en este 2008, y que se les ha vuelto una costumbre cada inicio de año. —¿Por qué le pulen el zapato? —Para que el préstamo sea bueno... para que sea más… para que nos rinda el dinero, responde Silvia. La cuesta de enero, la compra de regalos para el Día de Reyes, los despidos y los imprevistos obligan a miles de ciudadanos a empeñar sus valores, y su afluencia al Nacional Monte de Piedad se acentúa al acercarse el día 6. “Ahora no hay mucha gente, parece que el frío no los dejó salir, pero el viernes no se va a poder ni caminar, se va a tener que quitar el nacimiento... La afluencia aumenta los días previos al 6 de enero, pues la gente sale de aquí directo a comprar sus juguetes”, comentó un empleado de Comunicación Social y Relaciones Públicas del Monte de Piedad. La profesora María Estrada Magaña, otra pignorante, aprovechó este 2 de enero para obtener recursos. “Tengo mis alhajas empeñadas, porque estoy jubilada y las jubilaciones son muy chicas, ya no me alcanza”, dijo tras asegurar que las va a recuperar pronto, porque son parte de una colección que ha estado recopilando desde hace años. Para Teresa Ramírez, el empeñar sus joyas es imprescindible en este Día de Reyes. “No alcanza el dinero de mi marido, quedan cosas pendientes, un regalo para los niños”, pues no pudo mencionar que lo que reciba será para adquirir los juguetes de sus dos pequeños hijos, quienes la acompañaron al empeño. Aseguró que a más tardar en dos meses recuperará las “alhajitas”, que por el momento la sacaron de sus apuros económicos. Aumentan pignorantes Gustavo Méndez, vocero institucional del Nacional Monte de Piedad, explicó: “como todos los años, se registra un repunte de empeño. Estaremos atendiendo durante la cuesta de enero a 750 mil familias; la derrama económica en favor de ellos, tan sólo en este mes, será de 905 millones de pesos” En 2007 se atendieron a 630 mil familias; en 2008 serán 120 mil más. Hay mayor número de sucursales, 152 en todo el país. De ellas, casi 40 están en el DF y zona metropolitana. En Monterrey, NL, una sucursal ha llegado a captar 8 mil familias en un día; mientras que la matriz número siete puede atender a 13 mil en 24 horas, en un día de enero. Explicó que, aparentemente por la condición socioeconómica, 96% de la gente recupera sus valores, pues ésta le permite contraer compromisos que saben que van a cumplir. El funcionario explicó que 97% de los usuarios empeña joyas, alhajas y relojes, mientras que el resto lleva artículos diversos, como línea blanca, electrodomésticos, electrónicos y automóviles. En algunos municipios del estado de México, la gente ha empeñado hasta bienes raíces, como casas, reconoció el vocero oficial de la dependencia de asistencia social. |
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