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Protege tu vivienda
Francisco Rosas / El Universal
El Universal

Viernes 08 de junio de 2007

El creciente número de desastres naturales hace necesaria la contratación de un seguro por daños catastróficos. Y aunque las pólizas suben de precio, en el mercado hay diversidad de alternativas

El cambio climático también puede afectar tu casa. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el terremoto de 1985 costó a la industria 473 millones de dólares; el huracán Wilma, mil 752 millones.

Horts Agata, director de GenRe México, explicó que con un calentamiento global de seis grados se tendrían pérdidas de 2 billones de dólares al año en el mundo.

Eso significa que habría más huracanes, lluvias más intensas, inundaciones, pérdidas de cosechas, decesos, tornados y más zonas de riesgo, por lo cual contratar un seguro contra catástrofes se convierte en una necesidad en aquellas zonas de alto riesgo, explicó.

El directivo afirmó que en el futuro las pérdidas serán menos predecibles, más frecuentes, con costos que ni siquiera se pensaban y mayor dificultad para anticipar riesgos.

Luis Álvarez, director de daños de la AMIS, comentó que el precio de las pólizas va en aumento, pero los riesgos también y la gente debe poner en una balanza los dos factores.

Agata destacó que el calentamiento global ya impacta las primas para casa habitación, autos, multirriesgos, autotransporte, aviación, agricultura, responsabilidad civil, vida y salud.

Por ejemplo, las tarifas para huracanes van a la alza.

Antes no había diferencia en los precios de las construcciones sobre costas o playas. Pero ahora, los costos para aquellas edificaciones que están en el primer piso de una casa u hotel de playa se encarecieron hasta 50%, incluso en algunos casos el aumento fue cuatro veces mayor.

Según el directivo, en México el valor de los seguros para catástrofes se delimitan por área geográfica.

De esta manera, la península de Yucatán es la zona donde más cuesta un seguro. En orden de precios, le sigue la región del Pacífico, la cual abarca desde Baja California hasta Chiapas, y en tercer lugar, la del golfo de México. Estos lugares son más caros por la incidencia de meteoros o inundaciones por lluvias extremas.

Mencionó que los riesgos hidrometeorológicos ya están a la altura de los terremotos, lo que implica un reto para la industria.

Externó que la gente debe poner atención en la contratación de algún seguro contra catástrofes si se ubica en sitios de riesgo.

"Por ejemplo, tenemos seguros contra tornados. Hay estudios que indican que este fenómeno se verá de manera más frecuente en estados del norte, pues se prevé que comiencen a bajar de latitud, es decir, ya no estarán presentes sólo en entidades de Estados Unidos, sino también en México.

El ejecutivo afirmó que los costos de una póliza para protegerse de catástrofes naturales son accesibles.

Y si tienes una casa en el puerto de Acapulco, las empresas te la pueden asegurar por tres pesos por millar, es decir, si la vivienda vale un millón de pesos, la prima será de 3 mil pesos al año aproximadamente.

Este tipo de pólizas cubren todos los daños meteorológicos como huracanes, inundaciones, incendios y sismos, pero también se le pueden agregar otras coberturas.

Álvarez externó que los seguros contra terremotos no registraron un aumento en sus precios, pues tienen zonas muy bien estudiadas y saben que el Distrito Federal es un sitio de riesgo y hay una cobertura por este tipo de productos.

Aseguró que las tarifas de los seguros en México son competitivos internacionalmente, pues hay un mercado muy homogéneo.

Cobertura para todos

Lorenza Martínez, directora de la Unidad de Seguros, Valores y Pensiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), externó que en México la industria y el gobierno no tienen la suficiente oferta de productos para atender catástrofes derivadas de eventos naturales.

Especificó que las autoridades pondrán en operación algunas pólizas para incentivar a la gente a adquirir nuevas coberturas y se protejan.

Incluso, se evalúa dar protección a viviendas en situación de pobreza extrema para que en caso de siniestro no se queden sin nada; obvio que los costos por este servicio serían con base en el nivel salarial.

Explicó que como este producto se pondrán otros en el mercado para que se comience a generar demanda.

Y una vez que funcionen y el mercado los solicite, se espera que más aseguradoras entren a nuevos segmentos hasta ahora desatendidos.

Comentó que entre 1996 y 2006 el gobierno federal erogó 59 mil millones de pesos para cubrir desastres naturales, pero los recursos que en realidad se necesitan son mucho mayores, de ahí la urgencia de impulsar un mercado de seguros contra catástrofes en sectores de la población de bajos recursos.

Es decir, las compañías deberán entrar al negocio de los microseguros en todos los ramos, no sólo en vivienda.

 



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