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Ahorro e inversión, las diferencias
Rubén Castro / ELUNIVERSAL.com
El Universal

Miércoles 26 de abril del 2006

Explica Condusef términos para los ahorradores e inversionistas primerizos, tal como renta fija, renta variable o volatilidad

No todo el dinero que recibimos como salario o ganancia se va al consumo. Una parte se guarda, tal vez abajo del colchón o incluso depositado con mayor riesgo para recibir un dinerito extra.

Al explicar la diferencia entre ahorro e inversión, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) rescata las definiciones de ambos términos para explicarla en los productos y servicios que ofrecen.

Por un lado, el ahorro lo explica como “la cantidad de dinero usualmente llamado capital, guardado para un uso posterior”, mientras que la inversión es “el dinero que se busca incrementar, es decir, que valga más que el capital original”.

La dependencia subraya que no existe una frontera definida entre ambos términos, por lo que se deben tomar algunos elementos para ajustarse a las necesidades particulares de cada persona.

A continuación, EL UNIVERSAL.com enumera los elementos que según Condusef son los más fáciles de mencionar.

Seguridad

Se encuentra directamente relacionada con la confianza o garantía de que los depósitos de ahorro o inversión serán devueltos.

Hoy en día sólo las operaciones con bonos del ahorro nacional que realiza el Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi) cuentan con garantía de pago incondicional del Gobierno Federal.

Los bancos comerciales nacionales hasta determinada cantidad a través del seguro de depósito con el IPAB (Instituto para la Protección al Ahorro Bancario), aseguran devolver los depósitos iniciales más sus intereses.

En el resto de las instituciones financieras o instrumentos siempre existirá la posibilidad de no recuperar el capital inicial ahorrado o invertido.

Riesgo

Se encuentra relacionado con la ocurrencia de ciertos eventos que afectan la capacidad de obtener el ahorro o la inversión deseados, y en ocasiones la pérdida de éstos o parte de nuestro patrimonio.

Existe por ejemplo el riesgo sistemático, esto es, aquellos eventos como la inflación, la devaluación, la situación económica, entre otras circunstancias, que no pueden eliminarse de la institución en dónde se haya invertido.

Otro riesgo es el del mercado, ya que si baja la bolsa de valores se ve afectado todo el mercado de valores o si se incrementa la tasa de interés se afecta el mercado de financiamiento.

El riesgo de crédito es el del incumplimiento, es decir cuando el responsable deja de cumplir sus obligaciones, en este caso el pago de intereses o la devolución del capital ahorrado o invertido en el tiempo establecido.

No se queda atrás el riesgo de precio o interés, ya que éstos pueden bajar o subir en contra de las expectativas de las personas. Por ejemplo, para un préstamo el riesgo es que la tasa suba, mientras que en un depósito el riesgo es que la tasa baje.

El riesgo de liquidez hace su aparición cuando la persona no puede cambiar un valor o instrumento financiero por su equivalente en dinero u otro bien. Es clásico que no haya compradores para los títulos o que no pueda disponer del dinero invertido a plazo.

Finalmente, la inseguridad en México desgraciadamente también influye. El robo puede efectuarse el interior de nuestra casa, pero también al hacer depósitos a nombre distinto del banco sin recabar el recibo y con ello no abonarse a su cuenta.

Ante este panorama de peligros, la Comisión recomienda a los usuarios tener cuidado.

Certidumbre e incertidumbre

Tal vez para las personas recién involucradas en el tema de la inversión, estos términos sean un tanto ambiguos.

La certidumbre así como su contraparte forman parte de la seguridad de conocer en este momento el valor final de un depósito en ahorro o inversión.

Es muy común ver asociada esta palabra con los conceptos de renta variable y renta fija, en los que se deben tomar en cuenta la volatilidad y el tiempo (plazo).

Por un lado, la renta variable es cuando el rendimiento del instrumento a través del cual se ahorró o invirtió cambia con el tiempo, por lo que no es posible conocer desde el principio cuál será el rendimiento.

Por otro parte, en la renta fija el rendimiento está establecido por un plazo determinado, de modo que desde un principio se puede saber cuanto producirá el ahorro o la inversión al terminar el plazo.

Salvo los instrumentos de deuda a tasa fija -como por ejemplo los certificados de la Tesorería (CETEs)- todos los demás varían su rendimiento con el tiempo.

De esta manera se llega al término de “volatilidad”, que no es más que el grado en que varía o fluctúa el precio o interés del instrumento a través del tiempo.

Se relaciona de forma muy cercana con el riesgo, pues implica la probabilidad de que suceda un evento que afecte el valor final del depósito de ahorro o la inversión.

Referente al plazo, Condusef menciona que si se aumenta el tiempo que se mantiene un depósito de ahorro o una inversión -dependiendo del tipo de instrumento y su volatilidad- es más difícil saber cuanto se tendrá al final del plazo o varios plazos.

En la medida en que transcurra un mayor plazo, es probable que ocurran más eventos, favorables o desfavorables.

Comentarios y propuestas a: ana.rosas@eluniversal.com.mx
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