Realizar un chequeo de tus finanzas es tan indispensable como asistir a un chequeo médico, para saber si las acciones que realizas están bien o de lo contrario tomar las medidas necesarias en beneficio de tu bolsillo.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros recomienda que cada seis meses se haga el ejercicio si detectas variaciones significativas en tus finanzas y es necesario realizar ajustes en tus gastos.
De lo contrario una vez al año es factible para promover un análisis detallado de los posibles problemas económicos en el hogar.
Con el chequeo podrán tomar las decisiones correctas en el manejo del presupuesto y diseñar estrategias ideales para aprovechar los recursos con los que cuentan los integrantes de la familia así como sus limitantes.
Si está dentro de alguna sociedad de inversión, su asesor financiero le puede apoyar con la elaboración de su chequeo o check-up, de lo contrario, un simple cuestionario puede ser la diferencia entre el ahorro, la optimización del dinero y el derroche.
En internet es factible encontrar páginas gratuitas donde se realice de forma más especializada, destacando temas como el ahorro para el retiro y el ideal del monto mensual o cómo lograr estabilidad en tiempos de crisis.
Al igual que en la vida cotidiana actuamos ante ciertas circunstancias de manera emocional y no recapacitamos en las consecuencias evitando cuestionarnos cuánto debemos gastar de nuestro salario y cuánto ahorrar.
Recuerda que el hacer el chequeo no sólo implica llevar la suma de los gastos, sino la real necesidad de cada compra diferenciando aquéllas que no se requieren en el momento.
Pregúntate y sanea tus finanzas...
¿Conoces el valor de tus activos como lo son tu casa, auto o cuentas de ahorro?
¿Cuáles son tus gastos fijos y variables mensuales?
¿Tienes definidas tus prioridades económicas?
¿Has elaborado un presupuesto, y de ser así, te apegas a él?
¿Eres cuidadoso con las cuentas de bancarias y revisas tu estado de cuenta cada mes?
¿Tienes identificadas cada una de tus deudas tomando en cuenta intereses o pagos mensuales por cubrir?
¿Puedes controlarlas de acuerdo con tus ingresos o presupuesto mensual?
¿Lo que pagas es suficiente para disminuir notablemente lo que debes?
¿Estás al tanto de tus ahorros e inversiones?
¿Cuentas con un fondo monetario destinado para emergencias?
¿Tienes un testamento y tus familiares están enterados de su existencia?
Aunado a tu control de gastos mensual, el chequeo es una herramienta complementaria de autodiagnóstico que te permitirá con mayor precisión definir los errores comunes en los que caemos perjudicando nuestro presupuesto y exponiendo el patrimonio familiar, por lo cual es recomendable reducir las repuestas negativas y trazar nuevas estrategias financieras.
rcr