Los bienes adquiridos durante toda tu vida son parte fundamental de tu patrimonio y realizar un balance familiar es el inicio de una sana vida financiera de corto a largo plazo.
Este balance, sea personal o familiar, consta de dos componentes: el activo y el pasivo, es decir el primero se refiere a los bienes que tienen un precio de venta o recuperación, se pueden comercializar y significan el valor de tus bienes o inversiones.
Entiéndase como activo los inmuebles (departamentos, casas, locales comerciales o terrenos), también menaje de casa habitación (muebles, electrodomésticos, electrónica); obras de arte u objetos de valor (pinturas, joyas, esculturas o reliquias) y autos nuevos o usados.
Otros son los deudores, es decir, cuentas por cobrar y préstamos a familiares o amigos así como las inversiones en cuentas bancarias, de ahorro, bolsa o sociedades de inversión.
Los pasivos, en contraparte, son las deudas y compromisos que tienes por la adquisición de bienes o préstamos para gasto corriente y se debe ser muy cuidadoso con ellos.
Se contempla como pasivo a las tarjetas de crédito que al hacer uso de ella se asume que debe liquidarse en tiempo y forma; uno más son los acreedores donde se incluyen las compras a plazo fijo, préstamos de un banco o financiamiento de familiares o amigos.
La hipoteca es parte de este grupo, pues representa el monto que debes liquidar de un bien inmueble a igual que cualquier otra deuda contraída en plazos mayores a 6 meses.
Los activos y pasivos pueden variar de una persona o familia a otra, todo depende de las responsabilidades adquiridas y el tipo de pertenencias.
Delimitando lo anterior, si una familia presenta un balance donde los activos corresponden a 3 millones de pesos en inmuebles, menaje de casa habitación, 350 mil pesos; obras de arte u objetos de valor, 120 mil pesos; automóviles, 450 mil pesos y deudores 250 mil pesos dando un total de 5 millones 420 mil pesos.
Mientras que sus pasivos de tarjeta de créditos son de 50 mil pesos, acreedores, 120 mil pesos, hipoteca, 1 millón 500 mil pesos y otros más que suman 80 mil pesos, arrojan 1 millón 750 mil pesos y una resta positiva de 3 millones 670 mil pesos.
En otras palabras, el total de pasivos significa el 32.29 %del total reactivos, estando dentro del rango de endeudamiento considerado como recomendable el cual va del 30 al 50 %.
Más ventajas del balance
Si ahorras adquiriendo pasivos o deudas controlables, tu liquidez es muy alta en caso de que requieras cubrir los pasivos de manera inmediata y manteniendo un fondo considerable para contingencias.
El balance familiar es un instrumento valioso para llevar un buen control de nuestros bienes materiales y analizar las finanzas de la familia.
Al agregar el inventario detallado de los contenidos de la casa, muebles, joyas, obras de arte, entre otros, te servirá también para demostrar la existencia de tus bienes en caso de siniestro, incendio, inundación o terremoto.
Es recomendable elaborar este balance e inventario por lo menos una vez al año y cuando lo elabores también podrás verificar la existencia de facturas, escrituras y documentación que te acredite como propietario de los bienes que has adquirido, formando un archivo financiero completo.
Si al realizar el balance notas que los pasivos significan más del 50% de los activos, es recomendable consultar con un asesor financiero y conjuntamente puedan elaborar un plan para corregir el rumbo de tus finanzas.
La hipoteca es el pasivo más grande, lo cual es lógico ante lo que significa el pasivo contra el bien de mayor valor. Sería un factor de riesgo que el pasivo de mayor volumen fuera el rubro de acreedores, lo que significaría que la familia está gastando más de lo que gana.
Los pasivos por la hipoteca significan el 20% de las inversiones, lo que representa que dichos pasivos pueden ser fácilmente liquidables en caso de requerirlo.