Lograr unas finanzas familiares sanas es una tarea que debemos desarrollar en equipo. Sobre todo después de un año de crisis.
Pues bien, para este 2010, la Profeco ha propuesto una serie de recomendaciones a manera de decálogo:
| Gasto eficiente | Uso del crédito |
| 1. Prioriza tus necesidades para comprar lo que realmente necesita tu familia. | 4. Utiliza el crédito a tu favor, no adquieras deudas que no puedas pagar. |
| 2. Compara precio y calidad y así aprovecharás la competencia entre proveedores. | 5. Paga a tiempo tus deudas para evitar el pago de intereses |
| 3. Haz un gasto consciente y evita las compras por impulso. | 6. Reduce deudas a fin de no destinar más de 25% de tus ingresos mensuales a pagarlas. |
| Conquista tus metas | Asegura tu futuro |
| 7. Analiza tus finanzas familiares con objeto de elaborar un presupuesto que te permita cumplir tus metas. | 10. Ahorra y así obtendrás un mejor provecho de tus ingresos en el futuro. |
| 8. Establece metas realistas para identificar los deseos posibles | |
| 9. Elabora un plan de gastos con la finalidad de ajustar tus desembolsos. | |
Tomar decisiones financieras, buenas o malas, siempre tiene un impacto, recuerda la Procuraduría.
Para optar por las primeras sugiere aplicar estas recomendaciones y compartir este decálogo.
Y como consumidores...
La dependencia también propone 20 acciones para convertirse en un buen consumidor:
1. Le echa un ojo a la cartera
Planear es organizar. El buen consumidor considera el monto de los ingresos familiares y sabe cómo distribuirlos, es decir, identifica los gastos indispensables (despensa, renta, gastos médicos) de los que no lo son. También sabe que al ir de compras debe llevar una lista de lo que necesita para no gastar de más.
2. No se embarca
No anda por la vida con la tarjeta hasta el tope o en deuda eterna con familiares y amigos. Conocer nuestros límites y planear nuestros gastos será de gran ayuda para la armonía familiar.
3. Antes que nada, se fija
El precio no siempre es sinónimo de calidad. El buen consumidor analiza las características, condiciones y la utilidad de los productos y servicios de su interés para saber si son acordes con su costo. Además, sabe que el precio de un mismo producto presenta variaciones entre un establecimiento y otro, y que al compararlos puede obtener un ahorro importante. Por ejemplo, en productos básicos las diferencias pueden parecer mínimas, pero al sumarlas el gasto es considerable.
4. Primero lo primero
Sabe cuáles son sus necesidades reales y entiende perfectamente que sólo cuando las ha satisfecho, puede darse un gusto. Así, a la hora de comprar, siempre tiene en mente qué debe satisfacer primero. Este es un paso necesarísimo para administrar su presupuesto.
5. Lo piensa bien
No hace gastos inútiles, y antes de adquirir un producto o servicio analiza si en verdad lo necesita, si será de utilidad para él o para su familia o si sólo se trata de una compra superflua.
6. Es un preguntón
Antes de pagar o firmar un contrato pregunta ¿cuánto cuesta?, ¿qué incluye?, ¿cómo lo puedo pagar?, ¿qué garantía ofrece?, ¿cuándo me lo entregan?, ¿hay cargos extra por devolución o cancelación...?
7. No juega chueco
Sabe que la piratería es mercancía ilegal que no cumple con ninguna norma de calidad ni paga impuestos, y que a pesar de ser muy barata, no ofrece ninguna garantía. Evita adquirir productos pirata porque pueden resultar muy peligrosos (pilas, juguetes, medicamentos). Además, está consciente de que la piratería daña la economía nacional.
8. De la moda, lo que le acomoda
Conoce las veleidades de la moda: lo de hoy es cool, lo de hace un año es anacrónico, lo de hace diez, ridículo; lo de hace 20, gracioso; lo de hace 30, "retro"; lo de hace 40, nostálgico y lo de hace 50, romántico. Para él lo único cierto es que la calidad nunca pasa de moda.
9. No se va con la finta
Porque reconoce que para vender la mayoría de los anuncios exageran las características de sus productos. Por ello, analiza y reflexiona si realmente obtendrá los beneficios que busca. Está consciente de que al final de cuentas la publicidad vende ilusiones, por lo que es más crítico.
10. Si es mexicano, mejor...
No lo hace por xenofobia ni nacionalismo, sino porque admite que la globalización obliga a las empresas a competir, con calidad y buen servicio, para ganarse la confianza del consumidor. Elige un producto por su calidad, y si además es un producto mexicano, no duda en sentirse orgulloso y reconocer que hay empresas nacionales a la altura de las mejores del mundo.
11. No se queda callado
No acepta la idea equivocada de que el consumidor es la parte más débil de las relaciones comerciales. Si todos los consumidores manifiestan sus inconformidades y exigen mejores productos y servicios, las grandes compañías tendrán (si quieren ser competitivas) que satisfacer sus demandas.
12. Ahorra centavo a centavo
Tiene presente que siempre es útil guardar dinero para solventar gastos imprevistos. Está demostrado que hasta las familias con más necesidades insatisfechas pueden ahorrar, el secreto está en considerar al ahorro entre los gastos.
13. Predica con el ejemplo
Está al lado de sus hijos a la hora de comprar, les enseña a elegir, a comparar precios y, sobre todo, a identificar sus necesidades reales para que no se dejen llevar por la publicidad o por los comentarios de sus amigos.
14. No daña el mundo en que vive
Está consciente del daño que el hombre le ha provocado a la naturaleza y está dispuesto a poner su granito de arena para evitar que éste continúe. Por tal razón, no compra productos contaminantes (como aerosoles y vasos de unicel) y prefiere adquirir productos elaborados con materiales reciclables. Además, separa la basura en orgánica e inorgánica y lleva los desechos peligrosos (como pilas usadas y acumuladores) a centros de acopio.
15. No desperdicia
Sabe lo que vale su dinero, así que evita desperdiciar la comida o desechar cosas que aún le sirven o le pueden ser útiles a otras personas (como ropa y juguetes). Cuida el agua, la energía eléctrica y el gas y enseña a sus hijos a cuidar estos recursos.
16. "Pesca" las ofertas que le convienen
Porque ciertos productos llegan a bajar de precio hasta la mitad o más, sin embargo, no realiza compras compulsivas, ya que está consciente de que la oferta no es oferta si se trata de un producto que no necesita. Además, no se deja engañar y distingue entre las estrategias de venta y las ofertas reales.
17. Cuida su alimentación y su salud
Es responsable de llevar una alimentación balanceada que le ayude a mantenerse en buen estado de salud. A pesar de que en la actualidad el mercado está inundado de "comida chatarra", alimentos con conservadores, altos en sodio, grasas y azúcares, procura consumirlos sólo de vez en cuando.
18. Pide consejos
Cuando está indeciso en comprar algún producto o contratar un servicio, no duda en buscar referencias de quienes ya lo adquirieron o solicitaron, así evita malgastar su dinero y pasar un mal rato.
19. Ayuda a otros, les da consejos
Gracias a su vasta experiencia, un buen consumidor no duda en dar su opinión y compartir algunos consejos a otros consumidores para que realicen compras de provecho y contraten servicios confiables.
20. Sabe que la unión hace la fuerza
Exige que se respeten sus derechos, se organiza y comparte información, pues tiene claro que la fuerza de varios consumidores es mucho mayor que la de uno solo, lo que al final redunda en beneficios colectivos e individuales.
* Con información de Brújula de Compra