Seguramente en muchas familias después del gasto en alimentos, el siguiente es el combustible del automóvil, sobre todo si hay más de uno en cada casa y dependiendo las distancias que se recorren, por eso y para ahorrar, la Procuraduría General del Consumidor (Profeco) recomienda varias opciones.
Puedes iniciar por calcular el presupuesto que destinas a la gasolina semanalmente en tus acciones cotidianas y llevar un plan de seguimiento sobre el gasto durante un mes buscando alternativas para disminuirlo.
Si piensas apenas en comprarte un auto, esfuérzate porque sea compacto y nuevo pues consumen menos que los antiguos debido a sus motores más eficientes, control electrónico de inyección y mejoras aerodinámicas. Compra vehículos que ofrezcan la mayor cantidad de kilómetros por litro, el más eficiente puede ahorrar casi 50% en gasolina.
Por lo general esperamos a que la aguja que mide el combustible del tanque, llegue al último cuarto o menos, para cargarlo de nuevo, pero si sólo esperas hasta que se vacíe a la mitad para volver a llenar el depósito, harás más eficiente el consumo de gasolina.
Comparar precios donde la gasolina sea más barata, esto se comprueba realizando una rutina similar todos los días, es recomendable anotar cuando el depósito está lleno y cuánto dura el combustible según la gasolinera.
Conocer la ciudad y sus atajos es muy ventajoso, de no ser así, puedes apoyarte con mapas, la guía Roji o un sistema gps que te permitan escoger el destino más corto y conveniente, evitando dar vueltas en falso o quedar atrapado en el tráfico.
Verifica el buen funcionamiento y mantenimiento del auto, comprueba la presión de los neumáticos, llevarlos por debajo de lo normal contribuye a consumir más gasolina y no olvides realizar un balanceo y alineado por lo menos una vez al año.
Afinar el auto y mantener el coche con revisiones periódicas puede ahorrar porcentajes importantes por cada por litro pues un filtro de aire sucio disminuye la eficiencia del motor y consecuentemente incrementa el consumo de gasolina.
Apaga el motor cuando estés detenido por más de un minuto y evita en lo posible gastos adicionales en gasolina como usar el uso del aire acondicionado aumenta un consumo de combustible.
En carretera es recomendable llevar las ventanillas cerradas sobre a velocidades altas porque con las ventanas abiertas aumenta la resistencia aerodinámica y por lo tanto se requiere más fuerza para circular a la misma velocidad que con las ventanas cerradas.
El conducir a alta velocidad, acelerando repentinamente y frenando intempestivamente son situaciones en las que se necesita mayor cantidad de gasolina, es preferible comprar combustible por la mañana o cuando sean más bajas las temperaturas en el día, la gasolina densa será mejor aprovechada, porque en las gasolineras cobran por volumen y no por densidad.
vrs