Los esquemas de autofinanciamiento pueden ser la solución para las personas que no pueden reunir el dinero suficiente para un enganche.
Sin embargo, este tipo de esquemas tiene ventajas y desventajas. De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el sistema de autofinanciamiento funciona a través de empresas especializadas llamadas Administradoras, las que hacen una especie de tanda en la que pueden participan de entre 200 a 500 personas.
Quienes se inscriben se financian entre sí, pero tienen que esperar su turno para adjudicarse el auto o la casa, según sea el caso.
Este tipo de financiamiento ofrece varios tipos de plazos y montos, los que una vez que se eligen se dividirán y darán como resultado una mensualidad que se aporta a un fideicomiso.
Es probable que a esta cantidad le agreguen cuotas de administración, que pueden variar de empresa a empresa y que es aproximadamente de 10% sobre la asignación mensual más IVA.
También se aplica un seguro de vida que equivale a 6% sobre la misma base y una cuota de inscripción que es de alrededor de 4% de la cantidad total.
En algunas empresas también se aplica un seguro de desempleo. La Condusef destacó que al contratar un autofinanciamiento es conveniente conocer las seis formas de adjudicación a las que tienen derecho las personas que cumplen con los requisitos y que son: el sorteo que es como una rifa, en la que participan sólo los que se encuentran al corriente de sus mensualidades.
También esta la subasta que es cuando se ofrece un mayor número de mensualidades y quien resulta ganador tiene derecho a recibir el dinero.
Otra forma es la puntuación o calificación que se otorga a quien haya reunido más puntos el día de la adjudicación, es decir, quien anticipe más mensualidades o las realice de manera más oportuna; otra de las modalidades es a través de la antigüedad, que es cuando se llega a 33% del plazo que se contrató, siempre y cuando se esté al corriente en las mensualidades.
Se incluye también la adjudicación secuencial, que es cuando una persona acumula 40% de las mensualidades y tiene derecho a inscribirse a una lista y al primero que lo hace se le entrega el crédito. Por último, está la adjudicación directa, que se otorga a los beneficiarios del consumidor cuando este fallece o cae en enfermedad.
Una vez que se conoce cómo funciona un autofinanciamiento y las formas de adjudicación, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomendó que antes de contratarlo, es importante saber y comparar cuáles son los planes vigentes, los días de pagos y las fechas y día de publicación de la adjudicación.
Hay que observar las condiciones económicas futuras, no sólo las inmediatas, esto para no retrasarse en los pagos y se aplique una penalización.
La Profeco puntualizó que no hay que olvidar comparar los costos del seguro u otros gastos adicionales como las placas y tenencia, ya que esto puede implicar una cantidad extra. Es importante mencionar que la factura o escrituras se entregarán hasta que el bien se termine de pagar.
Por su parte, la Condusef señaló que también hay que verificar que la empresa sea "seria y confiable", por lo que deberá contar con el registro de los contratos de adhesión ante la Profeco y que el fideicomiso este regulado y supervisado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México (Banxico).
Los requisitos para obtener este tipo de crédito de acuerdo a la Condusef son accesibles, ya que se requiere llenar una solicitud de ingresos, el pago de una cuota de inscripción. No se exige aval ni que se acrediten ingresos.
La Profeco y la Condusef coincidieron en que hay muchas ventajas respecto a este tipo de financiamiento, debido a que su contratación es de fácil acceso, pues no se requiere un enganche, los requisitos son menores a los créditos que otorgan los bancos o sofoles y el valor del precio se congela al momento de la adjudicación.
Sin embargo, también hay desventajas ya que una vez inscrito no se puede cancelar el contrato sin una penalización y en muchas ocasiones los consumidores se tarda mucho en recibir el vehículo.