Llevas mucho tiempo pensándolo pero… sinceramente no te atreves, no sabes cómo, ni en dónde, o lo que es peor ¿con quién?
No te preocupes, si tu decisión está tomada, la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef) te ayuda, dántote toda la información sobre las tarjetas de crédito, para que ésta, tu primera vez contratándola, sea una experiencia satisfactoria.
Tu primer plástico
Las tarjetas de crédito son un medio de pago muy útil para hacer compras, en caso de emergencias, renta de autos, servicio de reservaciones, para agilizar el pago de la luz, televisión por cable, teléfono, entre otros servicios. Además te permite formar un historial crediticio y acceder a otros préstamos como: automóvil, hipotecas o personales; con mejores condiciones de financiamiento.
Primero que nada, debes tener en cuenta que un mal manejo de la tarjeta puede perjudicar tu economía, recuerda que el crédito debes utilizarlo como un instrumento para manejar tus finanzas personales, no como una extensión de tus ingresos.
Para saber qué instrumento te conviene contratar toma en cuenta tus ingresos y necesidades, lee bien las características de cada tarjeta, compara comisiones, tasas de interés, así como los servicios adicionales que te ofrecen: programa de puntos, millas, seguros.
Otros conceptos que te conviene saber para mantenerte a raya y no volverte loco al administrar tu crédito son:
Fecha de corte: es el día del mes en que termina el registro de operaciones realizadas en el periodo.
Fecha límite de pago: siempre es la misma en cada mes, es decir, si la fecha para marzo es el día 27, los demás meses mostrarán la misma fecha, indica el día que tienes como límite para efectuar tu pago correspondiente.
Estado de cuenta: es el desglose detallado que te envía el banco por correo, de las operaciones que hiciste en el último mes y te informa la fecha límite que tienes para, por lo menos, realizar el pago mínimo.
Pago mínimo: es el importe mínimo que debes cubrir para que no obtengas cargos por incumplimiento. Si sólo cubres el monto mínimo que indica tu estado de cuenta, pagarás intereses ordinarios, es la forma más cara de pagar tu deuda y te tomara más tiempo liquidarla. Entre más pronto pagues y el monto sea mayor al mínimo, tu saldo promedio diario será menor y se reducirán los intereses que pagues.
Voucher: es un comprobante de la operación realizada, los establecimientos la extienden a los tarjetahabientes en el momento de realizar compras con tarjeta de crédito.
Saldo nuevo: la cantidad adeudada a la fecha de corte.
Si ya decidiste contratar una tarjeta de crédito, también debes considerar que existen diferentes conceptos y montos variables asociados a la contratación: el pago de la anualidad, los gastos de cobranza, cargos moratorios, pago por aclaraciones que se soliciten por facturaciones dudosas que se dictaminen como procedentes, estados de cuenta adicionales, verificación de saldo en cajeros automáticos o pago por reposiciones de la tarjeta en caso de robo o extravío.
Quizá suene complicado, pero manejar tu crédito de forma responsable puede traer muchos beneficios, por ello Juventud y Finanzas te recomienda que:
Pagues todos tus gastos mensualmente.
Recuerdes la fecha límite de pago y no excedas el límite de tu crédito.
Conserves tus vouchers para validarlos con tu estado de cuenta.
Utilices tus ahorros para pagar tus tarjetas de crédito.
Nunca informes sobre tu cuenta bancaria, o su número, a alguien que te llame para darte información sobre una tarjeta que no solicitaste; podrías perder dinero.
Para mayor información puedes consultar la calculadora de tarjetas de crédito que está en la página de Internet de la Comisión: www.condusef.gob.mx.
¡Ah! y no olvides que antes de firmar deberás leer detenidamente el contrato, en este caso: ¡la información es tu mayor protección!
* Con información de Condusef