Para la mayoría de las madres que trabajan, uno de los momentos más dolorosos es llevar a sus hijos a la guardería, sobre todo cuando los niños todavía están pequeños. Pero esa decisión no sólo es emocional sino también económica.
Si se cuenta con IMSS o ISSSTE, el problema se reducirá, debido a que tendrá derecho al servicio de guardería gratuito.
Pero si no es derechohabiente, las tarifas para los centros infantiles privados pueden variar de acuerdo a las horas, servicio, grado y ubicación de los centros.
De acuerdo con un recorrido por EL UNIVERSAL se constató que por un horario típico de cuatro horas se cobra al mes, en promedio, entre 501 pesos y 5 mil 348 pesos para niños de 0 a 1 año.
Para menores de uno a 2 años la tarifa oscila entre 533 y 4 mil 925 pesos; y para pequeños de 2 a 6 años, el precio ronda entre 653 a 3 mil 777 en edades.
Hay guarderías que, por el servicio de seis horas para un menor de seis meses a un año, se paga por inscripción 9 mil 940 pesos y mensualidades de 5 mil 620 pesos, lo que incluye lunch, comida, psicólogo, pediatra y deportes.
Hay centros en donde la inscripción es de 5 mil 70 pesos y se ofrece monitoreo a través de cámaras. También hay dibujo, estimulación temprana y deportes.
Si por alguna circunstancia la mamá llega tarde, la mayoría de las guarderías cobran una especie de multa que va desde los 10 a 150 pesos por hora.
La Profeco recomienda que antes de tomar cualquier determinación es necesario comparar más de una opción y elegir una estancia cerca del domicilio o lugar de trabajo.
También sugiere que no se deje a los niños más de cinco horas diarias y en el caso de no tener otra alternativa, hay que buscar la mayor calidad.
La dependencia aconseja optar por guarderías que cuenten con atención médica, psicológica o con un seguro de gastos médicos. Es necesario preguntar y observar en dónde y cómo se lleva a cabo el programa de siestas.
En el caso de que se den alimentos hay que fijarse si éstos son balanceados.
Antes de contratar el servicio, es importante saber el grado de especialización y experiencia del personal.
Es importante tomar en cuenta el método educativo que se imparte que puede ser el PEI (Programa de Educación Inicial) que autoriza la Secretaría de Educación Pública, o bien otros planes como el Montessori o el constructivista.
Los especialistas aconsejan platicar con otras madres y pedir referencias de la estancia.
No hay que olvidar que lo mejor es una guardería con una altura no mayor de dos pisos y que cuente con salidas de emergencia en caso de siniestro.
Hay que asegurarse de que la estancia infantil tenga espacios suficientes, sea higiénica, esté bien iluminada y ventilada.
Otra recomendación es que los baños de los niños no se compartan con los de los adultos y que los pasamanos se encuentren a la altura del pequeño. También se debe verificar el mobiliario, equipo y material con el que trabajan los menores.
Un aspecto relevante es el método y la rigidez para la entrega de los niños.
Para tranquilidad de muchas madres, en algunas guarderías privadas hay el sistema de video en el que se puede observar a los chiquitines desde la comodidad del trabajo; siempre y cuando se cuente con internet, y para ello sólo basta con entrar a la página web de la estancia y proporcionar el nombre de usuario y la clave que la escuela otorgó.
Y si ya se estas decidida a inscribir a los niños a la guardería, el próximo ciclo escolar empieza a fines de este mes.