El comercio electrónico, además de estar en auge, es una opción para aquellos cazadores de promociones y resulta ser un buen escaparate con atractivas ofertas, sostiene Roberto Massa, director de consumo de Symantec en entrevista con ELUNIVERSAL.com.mx.
“Las compras por Internet sí son seguras, pese a que más de uno conoce casos de amigos o familiares que han sido víctimas de fraude cibernético o clonación de información”. Según el experto, el medio es seguro, el problema surge más bien con el descuido.
Seguridad en línea
De acuerdo con estadísticas de Symantec, el usuario que “navega” en casa es el más vulnerable ante ataques cibernéticos.
“El 95% del blanco de los ataques cibernéticos son usuarios que realizan compras electrónicas desde su hogar y, aunque parezca paradójico, estos usuarios son quienes brindan poco blindaje a su equipo de cómputo porque se confían. y creen que los hackers no llegaran a ellos, y mucho menos a las operaciones que realizan”.
Roberto Massa detalla que “la gente en casa cree que los hackers tendrán poca oportunidad de saber que están conectados, creemos que los hackers no entrarán en nuestros equipos, que mi máquina no es tan importante, pero los motores de búsqueda que utilizan ellos pueden entrar en cualquier equipo o redes robóticas que pueden piratear información a través de formularios”.
También es importante tener cuidado del llamado phishing, el acto de “pescar” usuarios mediante el correo electrónico y obtener así información financiera o contraseñas. La trampa radica en el mero descuido o en el hecho de dejarse engañar.
Este tipo de fraudes no sólo inducen a la víctima a comprar en plataformas falsas, sino que también simulan provenir de instituciones bancarias auténticas para después robar sus datos personales.
Recomendaciones
A pregunta expresa de EL UNIVERSAL.com.mx sobre la mejor forma de no caer en las trampas de los hackers, Roberto Massa responde con algunas recomendaciones, aunque también destaca que “usar el sentido común al momento de hacer compras por la red es lo más inteligente”. Y además, exhorta a:
1.- Verificar que el sitio donde se esté realizando alguna transacción económica sea un sitio válido. Para comprobarlo, se debe entrar al sitio desde la dirección de la página electrónica, es decir, no llegar a él luego de un clic a través de un correo.
Además se debe verificar que tal sitio tenga algún teléfono que permita rastrear la operación que se está realizando. También se deben seguir otros parámetros:
· La barra de navegación interior debe tener un candado cerrado que indica que es un sitio con seguridad
· Esa barra debe empezar siempre con http, que indica que es un sitio de seguro
· Es preferible que el plástico utilizado para las transacciones sea una tarjeta de crédito de corte internacional, para poder rastrear el tipo de sitio en donde se realiza un pago, lo que no sucede con las tarjetas de débito
· Línea de crédito predeterminado para compras en Internet, por lo que se necesita una tarjeta especial para que se tenga un control completo de las compras. De esta manera, si se pierde o alguien hace mal manejo del plástico, la pérdida es sobre un monto menor.
2.- Considerar que el equipo debe contar con un antivirus de la versión más reciente. Idealmente se debe tener el más actualizado para la versión del software que se está utilizando. Los ideales son los que además de antivirus incluyen un antispyware.
Por otra parte, los antivirus pirata aparentan seguridad pero a veces vienen preparados con spyware. Existen productos legales que se venden en Internet pero no tienen actualizaciones, se vuelven obsoletos y crece el riesgo de seguridad.
3.- El password seguro, es decir, buscar una combinación que de algún modo podamos recordar, caracteres especiales, en altas y bajas.
El error de la gente es poner el nombre de la mascota o fecha de cumpleaños, caracteres que resultan fáciles para los espías. Por ello, se recomienda crear claves que sean fáciles de recordar pero difíciles para llegar a ellas. Las caracteres en altas y bajas, intercalando números son una buena opción.
Roberto Massa recomienda que el password cambie cada 30 días. Advierte que la gente que hace banca electrónica desde hace cuatro años, sigue trabajando con ese mismo password y es una práctica terriblemente insegura.
Pero además de estas recomendaciones, el experto insiste en “evitar dar información de forma candida, así como tener precaución de no soltar datos cuando se navega o se chatea”.