Como ya todo sabemos, además del tradicional efectivo, también existe la opción de los vales y las tarjetas para pagar combustible, aunque tal opción tiene su historia.
Fue en diciembre de 2005 cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) arrancó un ordenamiento legal que obligaba a los consumidores a pagar gasolina con tarjeta de débito, crédito o monedero electrónico.
Sin embargo, los problemas se suscitaron cuando las estaciones no contaban con terminales para aceptar los plásticos, o de plano se aprovechaban para cobrar cargos indebidos. Los automovilistas se quejaban de que era imposible facturar.
La disposición se derogó entonces en febrero del 2006 y se determinó que las facturas con cualquier medio de pago serían deducibles durante 2006 y 2007.
De cualquier forma, la oferta en cuanto a tarjetas electrónicas creció y los sistemas de las empresas emisoras poco a poco se adaptan a ellas. Entre los autorizados para la emisión de monederos electrónicos se encuentran Consorcio Gasolinero Plus, Promotora Inbursa, Efectivale, Accor Servicios, entre otros.
De hecho, este mismo año recibimos la noticia de un nuevo plástico exclusivo, lanzado en colaboración de Sodexho, Banco Interacciones y MasterCard.
Crece el tarjetazo en las gasolineras
El uso de tarjetas electrónicas como medio de pago es cada vez mayor no sólo para deducir consumos de gasolina, sino como un instrumento de control y administración de las empresas.
El subdirector de Mercadotecnia de Sodhexo, Adrián Palomares, destaca las ventajas de estos instrumentos porque son totalmente deducibles, en tanto que los vales de papel lo son en 30%.
Tras subrayar que la demanda de dichas tarjetas electrónicas le ha permitido a Sodhexo crecer un 12% en el último año, aclara que este producto muestra diferentes esquemas de generación de ingresos.
En el caso de un pago realizado en la gasolinera, explica que el costo de la transacción es absorbido por el grupo gasolinero, en tanto que en las operaciones realizadas por los bancos se cobra una comisión pública, dependiendo si es tarjeta de débito o de crédito.
Reitera que a los usuarios de tarjetas electrónicas para pago de gasolina no se les aplica ningún costo, sino a la empresa que contrata los servicios.
"Porque se ofrece (a la empresa) un sistema de administración, un sistema de Internet donde puede tener control y reportes, y administrar parámetros para el uso de tarjetas, pero para el usuario que carga la tarjeta no tiene ningún costo", reitera.
En cuanto a los cheques nominativos, Palomares destaca que aunque poseen beneficios de deducibilidad, tienen requisitos adicionales para ser deducibles.
Hasta la última modificación a estos instrumentos, se tenían que presentar facturas de consumo de combustible, "lo cual no sucede con los medios electrónicos. Con estos últimos basta el estado de cuenta de la tarjeta".
En el caso de las tarjetas de Sodhexo, aclara que es exclusivamente para gasolina, "lo que permite aislar al contabilidad de las empresas y destinar un medio donde se administre mejor este consumo".
Este año, recuerda, la empresa emitió una segunda tarjeta, Gasopass Movilidad, válida en cinco mil gasolineras de todo el país y destinada a empresas que no requieren un control de gasto, sino un medio de pago que puedan hacer deducible.
Con información del SAT y Notimex