En muchas ocasiones, las Sociedades de Información Crediticia (SIC) son consideradas las malas del cuento, ya que informan a las instituciones financieras y comerciales sobre la forma en que la gente ha pagado sus créditos, si cumplen o no; sin embargo, sólo son las encargadas de proporcionar esos datos, de cada persona depende qué información entregan, si un historial limpio o uno lleno de adeudos e incumplimientos.
La existencia de sociedades de información no es nueva. Los registros crediticios datan del siglo XIX. Algunos de los más antiguos de América Latina y el Caribe fueron creados por las cámaras de comercio para registrar información sobre los clientes que no pagaban sus cuentas a los comerciantes.
En los últimos 20 años, a nivel mundial, los registros crediticios han adquirido mayor importancia debido a las modificaciones en los sistemas bancarios y los avances tecnológicos. Asimismo, la transición de instituciones financieras con un ámbito regional limitado a conglomerados de carácter internacional, conllevó una pérdida de conocimiento institucional específico sobre los prestatarios.
Las empresas privadas constituidas como una sociedad de información crediticia, están orientadas a integrar y proporcionar información, previa al otorgamiento del crédito y durante su vigencia. Gracias a ellas, una institución financiera o comercial puede agilizar el otorgamiento del financiamiento, además representa una herramienta para minimizar el riesgo y tomar una mejor decisión, ya que las sociedades de información elaboran reportes sobre los solicitantes, sean particulares o empresas.
¿Y en México?
En nuestro país, existen dos instituciones dedicadas a brindar información crediticia: Buró de Crédito y Círculo de Crédito.
Buró de Crédito, nombre comercial de esta sociedad de información, se integra por dos empresas: Trans Union de México S.A. SIC y Dun & Brandstreet S.A SIC; la primera está dedicada a la información crediticia de las personas físicas, la segunda de las personas morales.
Círculo de Crédito opera desde el año 2005, es propiedad de Grupo Salinas, su base de datos es alimentada principalmente con las empresas del mismo grupo. Es una sociedad crediticia para personas físicas del sector popular en México y el único buró dirigido al segmento de la población mexicana que ha sido tradicionalmente desatendido por la banca comercial.
Modificaciones a la Ley
Desde hace algunos meses se han realizado modificaciones a la Ley para Regular a las Sociedades de Información Crediticia, bajo la cual operan estas instituciones. En ese sentido, la primer modificación a la norma está relacionada al intercambio de información entre éstas.
En agosto del año pasado, el Buró y Círculo de Crédito firmaron un acuerdo para intercambiar bases de datos y ofrecer una mejor perspectiva de los consumidores que soliciten o tengan un crédito.
Con el convenio, Buró de Crédito intercambia más de 8.7 millones de datos, mientras que Círculo de Crédito, cuatro millones. El beneficio es contar con información más confiable y segura.
La información a intercambiar sólo involucra las bases primarias, es decir, aquellas que son cartera vencida conforme a la contabilidad de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y créditos que tienen algún retraso en cumplimiento y obligaciones, ninguno recibe datos de personas sin cumplimientos.
Al respecto, Miguel Tijerina Schon, vocero de Buró de Crédito, manifiesta que desde la firma del convenio, ambas, sociedades han trabajado de buena forma. Todos los meses se da el intercambio de bases de datos primarias a efecto de que cuando alguien consulte el historial crediticio de una persona, dentro de su reporte se encuentren tanto los datos que la sociedad de información a la que se solicitan tiene, como los datos de la otra sociedad.
Entre otras modificaciones realizadas a la Ley que regula las sociedades de información, están las relacionadas al tiempo de permanencia y borrado del historial.
El vocero de la entidad explica que los cambios inciden en el consumidor de la siguiente forma:
Artículo 20. Cuando un cliente realice el pago total del adeudo vencido, podrá solicitar a la institución financiera, o empresa comercial, informe a las sociedades de información sobre el pago realizado, a fin de que la cuenta sea modificada dentro de los cinco días hábiles siguientes a partir de la fecha en que sea realizada la solicitud del cliente y, por su parte, los burós contarán con un plazo de hasta tres días hábiles para llevar a cabo la actualización en la base de datos.
Significa que el deudor saldrá de las bases de datos en un plazo no mayor a cinco días, una vez que haya liquidado su deuda; de no hacerlo así, las sociedades de información serán multadas.
En lo que se refiere al artículo 22, que hace referencia al borrado del historial crediticio, se establece que la SIC está obligada a conservar el historial de una persona física o moral por una temporalidad de 72 meses. Los registros podrán eliminarse después de 72 meses de haberse dado el primer incumplimiento ininterrumpido y deberán eliminarse cuando se celebre un convenio de finiquito y el cliente pague lo establecido en dicho convenio.
Las reformas buscan proteger a los usuarios de servicios crediticios, de las instituciones financieras y comerciales. Ahora, es cuestión suya para poner su granito de arena siendo puntual en los pagos de los créditos que tenga, porque es sólo suya la responsabilidad de mantener el “curriculum de sus finanzas” limpio; así podrá seguir accediendo a más créditos y, sobretodo, contribuirá a fortalecer el sistema crediticio mexicano.
Con información de Proteja su Dinero, de Condusef