Ya sea que salgas o arribes a la ciudad de México con motivo del presente periodo vacacional, es importante que tomes ciertas precauciones.
Las causas de los accidentes son diversas, entre ellas, se puede mencionar el mantenimiento deficiente del vehículo, las condiciones climáticas adversas, daños en la infraestructura de los caminos y por supuesto el factor humano.
Es por ello que se recomienda a los automovilistas minimizar los riesgos al no rebasar el límite de velocidad establecido, así como utilizar siempre el cinturón de seguridad.
Pero ¿qué sucede si a pesar de todas las precauciones se sufre un percance en carretera? ¿qué pasa si no se tiene contratada una aseguradora? Para todo ello, existe un seguro que pocas personas conocen: el seguro de carretera.
Según explica Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (Capufe) cuando se hace uso de sus carreteras el pago de la cuota incluye un seguro de responsabilidad civil.
Tal seguro es respaldado por la firma Quálitas y cubre los posibles daños que el usuario ocasione a la autopista o a terceros, así como los daños que sufra por deslaves, derrumbes, objetos o animales que obstruyan el camino.
Cabe destacar que los automovilistas que hacen uso del Sistema de Identificación Automática Vehicular (IAVE) también tienen derecho al seguro.
El IAVE es un medio que permite hacer el pago electrónico de peaje en las casetas de cuota de Caminos y Puentes sin necesidad de pagar con dinero en efectivo y cargándose automáticamente a la tarjeta de crédito del usuario.
En ese sistema el automovilista cuenta con el mismo seguro de carretera de cuota (seguro de responsabilidad civil) como si pagara su caseta en la forma tradicional.
Un camino seguro
Según detalla la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en caso de que el usuario sea el responsable de algún accidente en la autopista o puente operado por Capufe el seguro responderá por:
Los daños que le cause a la autopista
Los daños que le ocasione a otros vehículos que circulen por la misma autopista, incluyendo los gastos médicos de sus ocupantes o de peatones que eventualmente resulten lesionados en el accidente.
Los gastos médicos o funerarios de los ocupantes del vehículo.
Ahora bien, si el usuario no es responsable del accidente sufrido en la autopista o puente, el seguro lo cubrirá por:
Los gastos por daños causados a su vehículo (incluye gastos de grúa o arrastre derivado del accidente)
Los Gastos Médicos a los ocupantes de su vehículo incluyendo al conductor. Esto incluye gastos de traslado en ambulancia terrestre al hospital más próximo al lugar del siniestro.
Lo anterior aplica a consecuencia de derrumbes o deslaves, objetos dentro de la cinta asfáltica, baches, semovientes y derrames de substancias que pongan en peligro la vialidad del tramo.
En caso de rotura de cristales, faros y llantas, sólo se cubre cuando exista pavimento suelto por mantenimiento de la autopista.
Coberturas de sumas aseguradas
Según datos que arroja la Condusef, los límites máximos de responsabilidad son los siguientes:
En el caso de responsabilidad civil por daños a las vías de comunicación hasta por 33 mil días de salario mínimo diario vigente en el Distrito Federal.
En el caso de responsabilidad civil por daños a terceros en sus bienes o en sus personas -excluyendo ocupantes del vehículo responsable y peatones- también hasta por 33 mil días de salario por evento, sin que la indemnización por persona exceda de 6 mil salarios mínimos.
En el caso de responsabilidad civil por daños a peatones, hasta por 33 mil días de salario. Por evento, sin exceder de 6 mil salarios mínimos por persona.
Sobre gastos médicos a ocupantes del vehículo cuyo conductor sea responsable, la suma asegurada por evento será lo que se obtenga de multiplicar el número de pasajeros autorizados en la tarjeta de circulación por 2 mil 175 días de salario, siendo éste el límite máximo por evento.
Lo que no cubre el seguro
Por tratarse de un seguro de responsabilidad civil, el conductor responsable del accidente no puede ser cubierto por daños que sufra su vehículo.
Tampoco se cubren los gastos si el conductor conduce en estado de ebriedad o bajo influencia de drogas, carece de licencia de manejo o maneja en exceso de velocidad.
No se hace responsable por daños que causen vehículos comerciales de servicio particular o público de más de tres y media toneladas, cuando éstos viajen con exceso de peso.
Los gastos de defensa jurídica, fianzas, cauciones de cualquier clase, pensiones por depósitos de vehículos o perjuicios no se encuentran contemplados. Tampoco cuando se participe directa o indirectamente en carreras de velocidad.
No incluye daños por pérdida directamente causada por huelguistas, motines, alborotos populares, vandalismo y similares. Quedan también fuera los accidentes provocados por causa directa de tornados, nevadas, neblina o mala visibilidad por humo y lluvias.
Se rechazan gastos de grúa o de arrastre cuando el vehículo del usuario responsable requiera de estos servicios, así como la rotura de cristales, llantas y faros provocada por baches en el pavimento, esto cuando no existan obras debidamente señaladas.
Las recomendaciones
La Condusef recomienda a los automovilistas que sufran un percance en carretera colocar de inmediato señalamientos que prevengan a los demás conductores, para no ocasionar otro accidente.
Siempre será necesario reportar cualquier tipo de siniestro en la caseta de cobro más cercana o pedir a cualquier conductor que haga lo propio, a fin de que se dé aviso a la compañía aseguradora y se presente el ajustador.
Aclara que el ajustador tiene la obligación de asistir al lugar del siniestro, levantar la declaración del conductor que haya sufrido el accidente y, de ser necesario, entregar al usuario volantes de admisión al hospital para los ocupantes lesionados que viajaban en él.
Si la cobertura a afectar es la de responsabilidad civil del usuario, el ajustador levantará la declaración o el reporte del siniestro y emitirá los vales de reparación correspondientes a los terceros afectados, incluyendo los daños a la autopista.