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Tarjetas y Créditos
Encadenados por seis años

Resolver un registro negativo en el Buró de Crédito es un trámite largo y engorroso, de ahí la necesidad de revisar el historial de manera periódica, a fin de corregir cualquier error o arbitrariedad. En caso de que el mal reporte se deba a atrasos en los pagos, es recomendable que se salden a la mayor brevedad
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RAMIRO ALONSO
El Universal

Martes 04 de marzo de 2008

Hace algunos años Franciso Lozano, empleado del gobierno federal, solicitó una línea de crédito para comprar un automóvil; la respuesta fue negativa porque su nombre aparecía en el Buró de Crédito, pero él no sabía qué era lo que debía.

Posteriormente, le explicaron que tenía un adeudo con un banco comercial y aun cuando lo liquidara tardarían días para borrar la mancha del Buró.

Este no es un caso aislado, posiblemente una persona que planee solicitar un préstamo para comprar un auto, una casa o incluso bienes de consumo, se encuentre con una negativa porque su nombre aparece en el Buró de Crédito sin estar al tanto, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

José Aramburu, director general de análisis de servicios y productos financieros del organismo, explicó que una persona que entra al buró, con o sin su consentimiento, podrá deslistar su nombre SEIS años después, aun cuando liquide sus deudas pendientes.

El funcionario explicó que la idea de esta empresa es formar un historial de la constancia de pagos de un usuario para que las instituciones financieras o comerciales, decidan si esa persona es viable de crédito o no.

¿Cómo librar al Buró?

Cuando una persona que no haya solicitado crédito aparezca en el Buró, se debe enviar una reclamación a dicho organismo vía internet, donde se diga que nunca se firmó ningún contrato con alguna institución financiera o comercial.

Posteriormente, el Buró solicitará a la entidad el contrato que se celebró entre ambas partes. Al no poder presentar dicho contrato, porque el usuario nunca firmó ninguno, la clave negativa se almacena y se da una positiva, con la cual el cliente puede solicitar nuevamente cualquier crédito.

“El Buró recibe mi reclamación, tiene cinco días para enviarsela a la institución financiera, y ésta tiene 30 días para contestarla, entonces si el cliente nunca firmó el contrato, el banco no podrá demostrar nada, luego entonces a los 35 días tienen que quitarte tu clave negativa que está afectando tu historial crediticio”, comentó José Aramburu.

Un registro negativo no se borra del historial del usuario, aun cuando se trate de un error o de una arbitrariedad; sólo se elabora una positiva que permite al usuario solicitar nuevas líneas de financiamiento.

Esto sirve para dar un mensaje al analista de crédito y se tome una decisión sobre si la persona en cuestión es viable de un préstamo.

A decir de Aramburu, puede suceder que un usuario sí tenga deudas con alguna empresa, y requiera un nuevo financiamiento.

En este caso se tienen dos opciones: la primera es redactar un texto de 200 palabras en el que explique por qué no se han liquidado las deudas, y se informe que ahora se requiere de otro crédito.

Esto es un mensaje al analista de crédito para decirle “oye, no soy tan malo, simplemente me quedé sin trabajo, después de pagar el crédito, luego me acercaré con el banco y arreglaré el problema”, comentó el entrevistado.

Después de la reclamación en el Buró, si no se arregla la situación se puede presentar la reclamación en Condusef; posteriormente la dependencia pide una reunión entre la entidad financiera y el organismo.

Cuando se trate de empresas con giro comercial como tiendas departamentales, de autoservicios o especializadas, el reclamo se hace en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Aramburu recomendó a los usuarios mantenerse informados y revisar el Buró de Crédito una vez al año para saber si el nombre aparece o no.

Recomendó también un buen manejo de las finanzas personales, la comprobación de la capacidad crediticia; así como evitar el desbordamiento de la capacidad de pago de los usuarios.

 


 



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