Atrás del aparador, ese artículo a "meses sin intereses" resulta irresistible y decides comprarlo. Sin embargo, no puedes efectuar el pago por problemas de liquidez y se empiezan a generar intereses. Con ello, le dices adiós a la supuesta ventaja de la promoción de compras sin intereses.
Según explica la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) las tiendas departamentales, junto con la banca, han participado en agresivas campañas de colocación de crédito, como son las ventas a plazo sin intereses, a las que difícilmente cualquier usuario puede resistirse.
Muchos de los tarjetahabientes que hacen compras a meses sin intereses, castigan su capacidad de pago, lo que significa que el importe de las cantidades que deberá pagar mensualmente, se integran en su mayoría por compras a meses sin intereses, más algunos consumos que no están incluidos en las promociones, provocando que el pago requerido por la institución para no generar intereses, sea mayor al que los usuarios suelen estimar.
De tal forma, los usuarios enfrentan problemas de liquidez al no poder efectuar el pago requerido, y por tanto, empiezan a generar intereses por el saldo promedio.
Para Condusef, es importante que los usuarios distingan entre las ventajas que puede representar el uso de tarjetas de crédito ya sean bancarias o comerciales, cuando se liquida el saldo total y no se generan intereses, o cuando existen promociones de venta a plazos sin intereses; con respecto a lo que significa generar intereses y con ello disminuir su capacidad de compra.
Los usuarios deben considerar el Costo Anual Total del uso de su tarjeta de crédito, así como mantener un aceptable nivel de endeudamiento, el cual no debe rebasar el 30% de su ingreso mensual, según recomienda la dependencia.
Asimismo, los usuarios deben tener conciencia de que el Costo Anual Total de tarjetas de crédito en México se considera como elevado en comparación con países desarrollados, y que las tarjetas de establecimientos comerciales cobran de dos a tres veces más que los bancos; por lo que una buena opción son las compras a plazo sin intereses.
Entre el año 2000 y el primer trimestre de 2006 la Cartera Total al Consumo, se incrementó 6.5 veces, al pasar de poco más de 42 mil millones de pesos a 282 mil millones de pesos.
Movimientos de los mercados
En los mercados financieros hemos visto cómo se han desatado agresivas campañas de colocación de crédito, fundamentalmente dirigido al consumo inmediato y de bienes de consumo duradero, así como de crédito para la adquisición de vivienda.
La estabilidad de precios, aunada a la mayor competencia por parte de agentes como las sociedades financieras de objeto limitado, han tenido como consecuencia la reducción de la tasa de interés promedio anual, que pasó de 44% en 2000 al 36% en 2005, según datos de la misma Condusef.
Entre el año 2000 y el primer trimestre de 2006, la Cartera Total al Consumo se incrementó 6.5 veces, al pasar de poco más de 42 mil millones de pesos a 282 mil millones de pesos, esto de acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
La Cartera de Consumo también ha presentado cambios en su composición, al disminuir la participación del rubro de tarjetas de crédito dentro del total, de 77% a 57.3%; los créditos para la Adquisición de Bienes de Consumo Duradero (ABCD) aumentaron de 17.1% al 27%. Los otros créditos de consumo se incrementaron de 5.9% a 15.7%.
La cartera vencida del crédito al consumo otorgado por la banca comercial se incrementó alrededor de 105% durante 2006, y representa cerca del 60% de la cartera vencida total del sistema bancario comercial, cuando en enero de 2006 esa proporción era de 32.3%.
Se ha mencionado el rápido crecimiento en tarjetas de crédito como un elemento de riesgo en el sistema de pagos.
Del año 2000 a abril de 2006, el número de tarjetas de crédito pasó de 6 millones a 14 millones. Sin embargo, de acuerdo con la CNBV, durante el periodo no se observó que la banca no haya considerado la capacidad de pagos de los acreditados al momento de otorgar créditos como lo muestra la reducción del índice de morosidad, se pasó de 17.7% a sólo 3.3%.
Con información de Proteja su Dinero, publicación de Condusef