Para pagar sin efectivo, existen diferentes formas de hacerlo, desde tarjetas de crédito y débito, pasando por transferencias electrónicas y por supuesto los cheques.
Según afirma la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) actualmente mucha gente se vale de los cheques por la facilidad que implica su uso.
Y es que es relativamente sencillo expedir un cheque, acudir a una institución financiera y cambiarlo por dinero en efectivo, o adquirir bienes y servicios usándolo como medio de pago, ya que hoy en día muchos negocios aceptan estos documentos sin mayores restricciones, por lo que su manejo se ha generalizado.
Sin embargo, nunca está de más tener cuidado. Basta recordar que en marzo pasado, la Secretaría de Seguridad Pública capitalina detectó a delincuentes que compraban vehículos con cheques falsos o alterados, por lo que se recomendó a las personas interesadas en vender su carro no entregar llaves ni documentos hasta comprobar que el dinero estuviera depositado en su cuenta.
De hecho, la Asociación de Bancos de México confirmó en abril que las instituciones de crédito estaban trabajando ya en la nueva emisión de cheques bajo estándares que mejoraran sus medidas de seguridad, esto a partir del segundo trimestre del presente año.
En un comunicado, la ABM informó que las chequeras que actualmente se encuentran en circulación convivirán con los que serán impresos con las nuevas medidas y se irán sustituyendo gradualmente conforme se lleve a cabo la reposición natural de las chequeras.
De cualquier manera, como usuario hay que tener el debido cuidado con los cheques. También es importante conocer el instrumento y saber cómo utilizarlo al máximo.
Características de los cheques
El cheque es un título de crédito mediante el cual una persona (librador) ordena al banco en el que tiene depositados sus recursos (librado), que pague una cierta cantidad de dinero a aquella persona específica cuyo nombre aparece como beneficiario en el mismo o dependiendo de la clase de cheque, a quien presente el documento.
Según explica Condusef, los cheques se pueden clasificar en dos tipos:
Negociables: aquellos que pueden endosarse (firmarse al reverso para que un tercero pueda cobrarlo) tantas veces como sea necesario (endosos subsecuentes) . El beneficiario puede depositar los fondos del cheque en una cuenta bancaria o bien cobrarlos en efectivo en el banco contra el que se expidió el cheque.
No negociables: aquellos que sólo pueden ser cobrados en la ventanilla del banco por el beneficiario o bien depositados en la cuenta bancaria de la persona o empresa que es el beneficiario del cheque. No pueden endosarse.
Formas de expedición
También es importante saber que existen diferentes formas especiales para la expedición de los cheques. Cada una tiene características que pueden adecuarse a las necesidades del suscriptor o del beneficiario.
Al Portador: no indica una persona específica a favor de quien se expide.
Nominativo: se indica un beneficiario que puede cobrarlo, es decir, se extiende a la orden de esa persona.
De Caja: expedido por una institución de crédito para que sea pagado en sus propias sucursales o filiales.
Certificado: cuando el beneficiario necesita estar totalmente seguro de que este documento cuenta con los fondos suficientes para ser pagado por el banco.
Cruzado: es un cheque nominativo pero rayado en el anverso por la persona que lo expide, con el fin de que no pueda ser cobrado en efectivo, sino que sólo se pueda abonar su importe en una cuenta de banco.
De Viajero: expedido por agencias autorizadas como Visa, MasterCard y American Express, para que sea pagado por sus sucursales en México o el extranjero.
Para Abono en Cuenta: vienen escritos los datos de la persona o empresa y la cuenta a la que se abonará. Estos registros pueden ser anotados en la parte posterior del cheque.
De Ventanilla: solamente podrá ser cobrado por el interesado el mismo día en que lo haya solicitado y dentro de la misma sucursal en donde fue emitido. Utilizado cuando el cliente requiere con urgencia de disposición de dinero en efectivo.
Las recomendaciones:
Cuando el banco te entregue la chequera, verifica ante el funcionario del banco que se encuentran todos los números de cheques que debe contener, y si no es así, repórtalo de inmediato para que se tomen las medidas correspondientes.
Recuerda que de acuerdo con la Ley, los cheques son pagados al momento en que se presentan para su cobro, independientemente de la fecha que aparece en ellos.
Si te han pagado con un cheque que no tiene fondos, solicita al banco que haga “el protesto“ en el documento. Se trata de una indicación que el banco hace en el cheque señalando que no se hizo el pago. Con esta indicación podrás cobrarle a la persona que expidió el cheque la cantidad que ahí se establecía más el resarcimiento de daños indemnización que de acuerdo a la Ley no puede ser menor del 20% de esa cantidad.
Si has cometido algún error en la elaboración de un cheque, es preferible realizar uno nuevo ya que este no será pagado si presenta alteraciones, deterioros o mutilaciones.
Si deseas cobrar un cheque, verifica los plazos que la Ley señala como límite máximo para este efecto, ya que si excede estos plazos, el librador del cheque ya no esta obligado a mantener fondos suficientes en la cuenta para que el documento sea cobrado.