¿Has escuchado hablar del seguro de crédito? Pues aunque lo dudes, existe, y según menciona la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) es importante que conozcas sus características puesto que esta protección se amplía.
En un texto publicado en su revista informativa Proteja su Dinero, se explica que este seguro protege al préstamo en el caso de que no puedas hacer tus pagos.
“Aunque en principio sólo algunos bancos están incorporando ese producto a sus contratos de préstamo, se trata de un instrumento con alto potencial, sobre todo si tomas en cuenta que en México no existe un seguro contra el desempleo, y los bancos cada vez están más interesados en colocar sus préstamos”.
El Seguro de Crédito también se está utilizando para las hipotecas que ofrece el Infonavit, y desde este año se utilizará como una herramienta de protección para el pago de colegiaturas escolares, que suelen tener un peso específico alto en el gasto familiar.
A nivel internacional, esa figura se ha extendido ampliamente con el impacto benéfico en los costos de los préstamos, pues el banco tiene una garantía adicional para la recuperación de su cartera.
En el mercado global, las cuatro figuras de Seguro de Crédito más comunes son:
El Seguro de Vida sobre el Crédito que paga la totalidad o el remanente del préstamo en caso de fallecimiento.
El Seguro de Crédito por Incapacidad, también conocido como Seguro de Salud y Accidente, que realiza los pagos en caso de enfermedad o lesión, y por tanto, ausentarse de la fuente de trabajo.
El Seguro de Desempleo Involuntario que paga el préstamo, como mínimo por plazo de tres meses, en caso de pérdida de trabajo.
El Seguro de Propiedad en Garantía de Crédito, es aquél que protege la propiedad personal utilizada para garantizar el préstamo en caso que el bien en garantía tuviera un siniestro como puede ser robo, incendio o desastre natural.
Se trata pues de un instrumento que ha probado sus bondades y que, dadas las características del mercado financiero mexicano, puede servir para cubrir imprevistos y tener la tranquilidad que, al menos por un tiempo, no se deberá preocupar de pagar su crédito en caso de una eventualidad, como puede ser una enfermedad.
El artículo concluye que la próxima vez que presentes una solicitud para una hipoteca o un préstamo personal, es posible que te pregunten si deseas comprar un seguro de crédito, o puede que el mismo ya esté incluido en tu propuesta de préstamo.
Al menos ahora ya sabes en qué consiste este tipo de protección.