¿Tienes un dinero extra y no sabes qué hacer con él? La recomendación sin duda es invertir ese ahorro, aunque debes tener cuidado al elegir en dónde.
Sin embargo, también es importante tener cuidado. Al menos así lo considera Arturo Morales, catedrático de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM.
“Se debe ser cauteloso con técnicas o formas de venta que como inversionista puedes llegar a recibir, por imposición (apremio o presión) y recibir asesoría de inversiones de personas no certificadas”.
Aclara que “algunas técnicas de venta que debes rehusar son legales, pero son mal vistas por las instituciones debidamente acreditadas del medio financiero, y otras son simplemente ilegales”.
Por otra parte, “en otros casos debes ejercer tu derecho de obtener primero la información completa por escrito, para poder revisar la oferta en todo su detalle, consultar a quien desees y evitar malos entendidos posteriormente”.
El experto enlista algunas prácticas de venta que a su juicio, debe rehusar todo buen inversionista:
1.- Tácticas de presión (por imposición)
Algunas personas dedicadas a las ventas pueden ser muy persuasivas y persistentes. Frecuentemente usan trucos como el ofrecerle “una oportunidad en la vida”. Nunca adquieras o contrates cualquier producto o servicio, financiero o de cualquier otro tipo, hasta que estés convencido de los pros y contras de la inversión así como tus estrategias y necesidades financieras. Es preferible perder una de tantas ofertas de “una oportunidad en la vida”, que perder todo tu patrimonio de una sola vez.
En todo caso, siempre es conveniente tener la información por escrito sobre el producto o servicio con precios y condiciones antes de aceptar adquirirlo.
2.- Oferta en frío (“Cold calling”)
Es cuando recibes la llamada, o bien la visita, no solicitada de una persona que dice ser un representante (agente, promotor, asesor, ejecutivo, etc.) ofreciéndote algún producto o servicio financiero, o simplemente asesoría. Usualmente, tratará de venderte algún producto o servicio en particular, alguna oportunidad de inversión, acciones o una participación en una empresa, institución o fondo. También es muy importante destacar el caso de ofertas por representantes de instituciones extranjeras (off shore que no operan en México) por lo que presumiblemente la persona no es un consejero certificado para fines legales en México, además debe verificar si la institución está registrada para operar aquí. Este tipo de promotores pueden ser muy persuasivos, incluso de una forma agresiva, induciéndolo a adquirir su producto o servicio sólo para que dejen de llamarte. El riesgo es que puedes estar adquiriendo por presión una inversión que no se ajusta a tus necesidades o bien que pudieras estar adquiriendo bajo engaño.
Si realmente te interesa tu dinero, no les des el número de tu tarjeta de crédito o fondos mediante cheque, depósito y menos a través de una solicitud de cargo a tu cuenta para cualquier producto o servicio sin tu consentimiento previo (documentado a través de un contrato y sus comprobantes respectivos).
3.- Telemercadeo (“Telemarketing”)
Los promotores de telemercadeo te contactan a través del teléfono para ofrecerte una serie de productos y servicios de crédito, protección, inversión o ahorro. Tienes todo el derecho de solicitarle al promotor que te envíe primero el folleto de información y condiciones del producto, así como obtener respuesta a tus preguntas antes de tomar la decisión, para asegurarse que se ajusta a tus necesidades.
Asegúrate que el promotor no cargue directamente a tu cuenta de banco, tarjeta de crédito o servicio sin tu conocimiento o consentimiento; por eso es importante que no des tu número de cuenta o tarjeta hasta estar seguro que deseas adquirir el producto, también estás en tu derecho de solicitar que el cargo sólo sea autorizado por escrito en cuyo caso no tienes porque dar tu número por teléfono.
4. Método de la Bolsa
El más simple, pero más efectivo de los fraudes que se lleva a cabo en inversionistas confiados son los que aplican el método de la bolsa. Este método sólo requiere de algunas víctimas en sus primeras etapas para ser exitoso. El promotor te promete un muy alto rendimiento en su inversión y dice que es segura.
Parte del dinero depositado (bolsa) por los primeros inversionistas, es usado para pagar los primeros rendimientos. Entonces las víctimas están más que felices con sus altas ganancias. El estafador continúa pagando los rendimientos por un par de meses hasta que las víctimas están satisfechas con su inversión, de modo que deciden invertir más. Incluso comienzan a insistir a los amigos y parientes para que inviertan también lo antes posible, de forma que se crea un flujo constante de fondos a la “bolsa”, y entonces el número de inversionistas crece.
Siempre que el estafador sea disciplinado para organizar el monto que queda en la cuenta para pagar los rendimientos, el engaño puede durar por varios años. Teóricamente, si el “plan de inversión” continúa atrayendo a nuevos inversionistas para pagar los rendimientos, podría durar indefinidamente. En la práctica generalmente se descubren porque el promotor (estafador) comienza a gastar el dinero rápido o la afluencia de inversionistas baja (o desea retirar su dinero).
5.- Planes basados en bonos y divisas internacionales
Existen inversionistas que han perdido millones de dólares en planes de inversión fraudulentos promocionados con nombres como “bonos o certificados internacionales” (international bonds), “instrumentos bancarios preferenciales” (prime bank instruments) o “corretaje de divisas” (forex markets) que ofrecen altos rendimientos en una moneda extranjera (con el pretexto de protegerlo de una posible devaluación o la inflación). Muchos de estos planes de inversión crecen su número de afiliados solicitándote les digas a tus familiares y amigos cercanos sobre este mecanismo de inversión. Al final cuando deseas retirar tu cuenta te avisan que tu inversión se perdió o recobra una menor parte debido a las comisiones aplicadas.
En este tipo de inversiones en muchas ocasiones no tienes elementos para reclamar, pues no cuentas con contratos y estados de cuenta que avalen los movimientos y pérdidas que te notificaron hasta último momento.
6.- Planes de inversión piramidales
Estos planes operan de una manera similar a las ventas en redes o aviones. Una persona “invierte” algo de dinero en este plan, entonces la única manera de avanzar en el plan es si ellos llevan a otras personas para que “inviertan” en el mismo plan. Nunca existe un instrumento financiero en el que el dinero esté invertido; lo único que pasa es que el dinero fluye hacia arriba de la pirámide (el de arriba es pagado por los que están inmediatamente debajo de él y así sucesivamente).
Teóricamente, el plan puede seguir para siempre, se podrá obtener dinero de él, pero en la práctica la única manera para que un nuevo inversionista obtenga ganancias es que haya nuevos reclutas. Cada nuevo inversionista encontrará más difícil el traer nuevas personas que se unan al plan y así poder obtener su dinero.
La diferencia de este tipo de esquemas con las tandas y los autofinanciamientos es que en los últimos dos los esquemas son cerrados, es decir las personas que obtuvieron su beneficio se quedan hasta que los demás obtengan el suyo también. Mientras que en los esquemas abiertos los que obtienen su beneficio salen del plan y es necesario que otros “inversionistas” entren para que los precedentes puedan completar su ciclo y obtener su beneficio.