Para Javier Beristain, director general de Afore XXI, el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) debe afrontar medidas que le permitan garantizar el pago de pensiones en el futuro.
En entrevista, el que fuera rector del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) apunta que la frecuencia y monto de las contribuciones deben aumentar para que una jubilación sea suficiente.
Desde sus oficinas en Insurgentes Sur, reconoce que no se trata de una buena noticia para los trabajadores, pero asegura que es necesario que se conozca.
"Se dice que las comisiones que se cobran son muy elevadas, pero aunque no hubiesen cobros, las pensiones quedarán cortas respecto de las ilusiones que tenemos, porque los trabajadores mexicanos no cotizan con frecuencia", agrega Beristain.
En este sentido, admite que su mayor preocupación obedece a que "las Afores no son muy eficientes en dar a conocer lo bueno y las debilidades del sistema".
De acuerdo con Beristain, de las más de 37 millones de cuentas que administran las 21 Afores, cada bimestre se reciben aportaciones de sólo 13.5 millones de cuentas, menos de 40% del total.
"Más de la mitad están inactivas bimestre con bimestre, no siempre son las mismas personas, pero hay un enorme porcentaje de inactividad", apunta Beristain, al tiempo que insiste en que el monto de las aportación es bajo.
Comparado con Pensionissste, dice, la cuota de un trabajador afiliado al IMSS es de 8%, mientras que para los burócratas es de 12.5%.
Revela que la mayor tasa de aportación y el ahorro solidario de 3.25 pesos por cada peso de aportación voluntaria en el nuevo esquema de ahorro para los trabajadores del ISSSTE evidencian el reconocimiento del gobierno sobre la insuficiencia de contribuciones en el actual sistema de ahorro.
Propone que "los trabajadores aporten cuotas voluntarias y quizá que los patrones aumenten su contribución un poquito más".
Sus primeros 10 años
Con la reforma a la Ley del Seguro Social en 1997, fueron 17 las Afores que apuntalaron al entonces nuevo esquema de pensiones, y Afore XXI estuvo ahí, aunque la mezcla público-privada del origen de su capital siempre la distinguió del resto de las administradoras del Sistema de Ahorro para el Retiro en el país, que hoy se conforma por 21 instituciones -10 de ellas fundadoras del actual régimen.
"Los diputados del sector obrero todavía liderados por Fidel Velázquez exigieron como un requisito para aprobar la ley, que se creara por lo menos, una administradora con participación del gobierno", recuerda Beristain respecto al origen de la constitución de la Afore que dirige. Pero al mismo tiempo, agrega, se estableció que esta entidad no tuviera una participación estatal mayoritaria, por lo que el IMSS, que entonces dirigía Genaro Borrego, salió a buscar un socio privado.
Hasta febrero de 2002, Grupo Financiero Ixe controló 50% de las acciones de la administradora, año en que ésta vendió su participación a Prudential Financial, actual accionista de Afore XXI.
A 10 años de distancia, la entidad maneja 43 mil 507 millones de pesos (mdp) de los 750 mil 148 mdp del sistema con una participación de 6.4% del mercado, que equivale a un poco más de 2 millones 421 mil cuentas, según cifras de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) al cierre del primer trimestre de 2007.
La empresa del siglo
Las modificaciones recientes a la Ley del SAR bien podrían definirse como "la crónica de una reforma largamente anunciada".
Así lo considera Javier Beristain, quien apunta que desde hace tiempo existía la sugerencia de comparar a las Afores por su rendimiento y no por las comisiones; además de que el cobro por saldo como única comisión simplificará la información para los afiliados.
Al respecto, revela que la apuesta de esta institución será eficientar los servicios, porque en "rendimiento estamos entre las mejores".
De acuerdo con la Consar, Afore XXI registra a marzo de este año una tasa de rendimiento de 10.77%, cifra por arriba del 10.66% promedio del sistema; y desde el 30 de abril de 2007, la ubica como la más económica sobre saldo a un año.
Dentro de la mejora en servicios, el directivo destaca el uso de mecanismos remotos como el correo electrónico o el teléfono para estar cerca de los usuarios.
"Tenemos 50 oficinas en el país y la ilusión es que más servicios se den a distancia. No tiene mucho caso que un trabajador vaya a una oficina", indica.
Otra de las preocupaciones de Beristain son la regulación de promotores para evitar fraudes, además de alentar a los asalariados a incrementar el ahorro voluntario.