La Semana Santa llegó y tal vez no tuviste el tiempo para planear tus vacaciones o bien consideraste que, por no contar con un gran presupuesto, era imposible aprovechar estos días para visitar algún destino.
Sin embargo, no todo está perdido, pues siempre existe la posibilidad de darse una “escapada” con la mochila al hombro y con recursos austeros, aunque deberás sacrificar ciertas comodidades.
Para los que gustan de la aventura, el transporte vía autobús es una opción atractiva. En un trayecto largo puedes viajar toda la noche, ahorrarte una noche de hotel y amanecer en el lugar de llegada.
Los precios varían, según el destino. Por ejemplo, desde la capital pagarías en promedio 388 pesos a Oaxaca (en Ómnibus) y 570 pesos a Guadalajara (en líneas Senda).
Aunque los destinos más comunes para visitar en vacaciones son las playas, puedes considerar también ciudades coloniales al interior de la República, que por lo general resultan más económicas.
Acudir a lugares menos turísticos te evitará pagar altos precios. Considera además que los pobladores te recomendarán mejor qué lugares visitar, en vez de pagar por un guía que te llevará a zonas públicas, con demasiada gente y que cobra hasta mil 200 pesos.
Playas Vírgenes
Una oportunidad no sólo para ahorrarte un buen dinero sino para aprovechar la tranquilidad que brinda la soledad en arena blanca, es sin duda la visita a platas vírgenes.
Una opción interesante para esta Semana Santa la encontramos en Michoacán, en el pueblo de Las Calabazas que cuenta con una de las playas mejor conservadas de la costa Pacífico, además de que en lugar se promueve la conservación de diversos tipos de tortugas. Si te hospedas en el hotel Villa Dorada pagarás por día en habitación doble mil 30 pesos.
Otra edén similar se ubica entre las costas de Guerrero y Colima, con olas de mar abierto aptas para practicar el surfing. El lugar es ideal para quien busca contacto con la naturaleza y quiere alejarse de las bulliciosos zonas turísticos.
El arribo es por Playa Azul, situada en un pueblo rural alejado de todo. Para llegar, de Uruapan toma la carretera federal 37 hacia Lázaro Cárdenas; pasarás, entre otros lugares, por Nueva Italia, Las Cañas, El Espinal, Las Juntas y Arteaga, hasta llegar a La Mina, donde luego de recorrer unos 6 kilómetros llegarás al destino.
Encontrarás todo tipo de servicios. El hospedaje más económico lo encuentras en hoteles dos estrellas, con precios promedio de mil 900 pesos en base doble.
Paraísos anónimos
Al interior de la República hay opciones interesantes y baratas, ya que no son asediadas por los turistas, lo que provoca que los costos se rebajen considerablemente.
Uno de ellos es Tapalpa, ubicado Jalisco, a una hora y media de Guadalajara. Podrás caminar, andar a caballo y hacer el recorrido por la antigua fabrica de papel. El hospedaje por día en base doble lo encuentras desde 450 pesos en Posada las Margaritas y hasta 800 pesos en el hostal La Casona de Manzano.
También en ese estado es factible visitar La Barranca, conocido lugar de esparcimiento dentro de la zona metropolitana y que también es conocido con los nombres de Huentitán, Oblatos y Parque Mirador. Pues hospedarte en La Posada y en Haciendas de Oblatos, con precios de entre mil y mil 900 pesos por día.
Del otro lado de México, al noroeste de la península de Yucatán, la opción es Celestún, uno de los pocos lugares que pueden ser considerados como paraísos terrenales. Por un lado es bañado por las aguas del Golfo de México y por el otro da forma al estero de mar conocido como Ría de Celestún.
Es además, refugio natural de aves migratorias y residentes, entre las que se encuentra el flamenco rosado el ave más popular en esta zona.
El hospedaje por día en base doble más barato lo encuentras en Candelaria, por 180 pesos. Lo más caro lo encuentras en el cuatro estrellas Manglares, por 750 pesos.
Consideraciones sobre el transporte
A comparación del transporte en autobús, las llamadas aerolíneas de bajo costo tienen rutas frecuentes entre distintos centros urbanos, como por ejemplo el Distrito Federal, Monterrey, Guadalajara y Tijuana, superando así la rapidez de traslado vía terrestre.
Optar por el autobús para trasladarte a tu destino resultará un poco más barato, aunque tal vez lo que te ahorres lo terminarás gastando en alimentos, que pueden resultar una buena inversión cuando se trate de trayectos largos, como un México-Tijuana o México-Cancún.
Por lo general, las rutas de las aerolíneas de bajo costo son cortas, sin escalas, utilizando aeropuertos secundarios de ciudades pequeñas.
Cabe señalar que un viaje en transporte terrestre cuesta en promedio unos mil pesos, con distancias largas en su recorrido. En avión se paga casi lo mismo, pero con trayectos más cortos.
Sin embargo, la gran desventaja de las líneas de bajo costo es que al ser prácticamente nuevas en el mercado, no cuentan por ahora con gran variedad de destinos, salvo los más visitados por los viajeros como Cancún, Guadalajara y Monterrey, así como Tijuana o Acapulco.