Después de las posadas, las comidas, la Navidad, los regalos y los festejos de año nuevo, el mes de enero, para muchos temido, hace por fin su aparición.
Se trata de la llamada cuesta de enero, “la factura que las ilusiones de diciembre nos cobran”, según describe Roberto Bello, director general de Estudios al Consumidor de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
“No es un fenómeno estacional inevitable, sino que es resultado de nuestro comportamiento excesivo y no planeado en compras”, agrega en entrevista.
Por esta razón, varios consumidores inician el año con “el pie izquierdo”, es decir, sin dinero disponible y con deudas que saldar. Para estabilizar sus finanzas, muchos recurren al préstamo o bien al recorte del presupuesto familiar.
A continuación, algunas recomendaciones y sugerencias para sobrellevar la cuesta de enero y evitar que te afecte en tu bolsillo.
Evita una cuesta, pero del 2007
Es importante que reserves una parte de tus percepciones para reestructurar deudas. De esta forma te quitarás un peso de encima, además de que permitirás que tus ingresos futuros durante este nuevo año no se vean disminuidos por las deudas que acumulaste.
“Para que esta cuesta de enero no se convierta en cuesta de todo el año, lo que habría que hacer es no ir arrastrando las deudas durante todo el año”, advierte Roberto Bello.
“Hay que tratar de acortar el endeudamiento y que se resuelva con nuestros propios recursos, es decir, con nuestro sueldo o lo que nos queda de aguinaldo”.
Según afirma el entrevistado “uno puede caer en la tentación de comprar a meses sin intereses y convertirse en una cuesta con intereses, sobre todo si va más allá de nuestra capacidad de pago”.
¿Cómo manejar las deudas?
Si acabaste diciembre con varios pendientes financieros, lo mejor es liquidar el adeudo del que puedes salir más rápido. De esta manera, tendrás a un acreedor o compromiso menos que enfrentar.
Roberto Bello explica que también es importante conocer qué tipo de deuda es la que tenemos, pues cada una de ellas se trata de diferente manera.
“Si la deuda es planeada y está calculada de acuerdo a nuestro ingreso (un máximo de 30% de endeudamiento del ingreso) entonces hay un control y sólo hay que liquidarla en el menor tiempo posible”, añade.
“Si son deudas que se adquirieron por el espejismo de tener un aguinaldo y pensar que éste iba a alcanzarnos para siempre, entonces sí se necesita un plan de acción para evitar caer en el no pago”.
Al mismo tiempo, el experto de Profeco recomienda “generar un plan familiar que lleve a reducir los gastos superfluos; esto requiere conocer cuál es el patrón de gastos de la familia”.
Uno puede intuir -por ejemplo- que en lugar de ir al cine es mejor rentar la película pues el gasto es menor. También es factible reducir las comidas fuera de casa, entre otras medidas similares.
El pago de tarjetas de crédito
En el caso de los pendientes con plásticos “si uno está fuera de control con sus deudas, mejor hay que dejar las tarjetas de crédito en casa y retomarlas después cuando uno ya esté en una situación financiera sana”, aconseja Roberto Bello.
En segundo lugar “hay que continuar con los pagos, honrar la deuda y pagar aunque sea el mínimo”. Advierte también que realizar el pago mínimo provoca deudas muy largas, hasta de 18 meses “y eso sin volver a usar la tarjeta”.
Sin embargo, un estudio de Condusef revela datos más alarmantes: sus resultados reflejan que una persona que opta por el pago mínimo terminará de pagar su tarjeta en al menos ocho años. Así que mejor paga lo más que puedas.
Por otra parte, si cuentas con varias tarjetas de crédito es posible utilizar transferencias de saldo, donde podrás concentrar tu deuda en una sola. Por lo regular, los bancos ofrecen en este tipo de programas tasas preferenciales.
“Conviene evaluar la posibilidad de transferir la deuda a una tarjeta con tasas de interés más bajas, que tal vez tengan menos servicios pero que cobran menos”, considera Bello.
Enfrentando deudas más grandes
Si tus adeudos son de considerar, una alternativa es acudir a instituciones financieras para solicitar préstamos personales.
“Debes tener cuidado de no cubrir tu deuda con otra más cara, más bien se trata de cubrirla con una más barata para sacar ventaja”, explica el especialista de Profeco.
También es importante comparar las diferentes alternativas que existen, tal como bancos, Sofoles, casas comerciales y casas de empeño. Calcula entonces cuánto acabarías pagando en total al paso del tiempo por ese compromiso.
“Una muy buena herramienta es el Costo Anual Total (CAT) que te permite comparar préstamos de manera homogénea”. Ese costo se refiere a todos los cargos inherentes a un financiamiento, como son intereses, comisiones y cargos adicionales.
Recuerda que la idea no sólo es destapar un hoyo para tapar otro, sino más bien tapar uno más grande y destapar uno más pequeño.
Comentarios y propuestas a: ana.rosas@eluniversal.com.mx
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