¿Qué sigue después de la tendencia vintage?

Flor en una solapa y fistol en la otra, saco cruzado con un pañuelo en el bolsillo y su insustituible pajarita. Davide Cerrato predica su amor por el vintage con el ejemplo y ha sido uno de los grandes impulsores de esta tendencia. Pero ahora anticipa lo que vendrá después
Davide Cerrato
Davide Cerrato es el director de relojería de Montblanc desde finales de 2015.
21/02/2018
23:31
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Mezcla de poeta maldito de las horas y dandi retro-contemporáneo, Davide Cerrato predica con el ejemplo. En su vestimenta nunca falta la flor en una solapa y el fistol en la otra, el saco cruzado con pañuelo en el bolsillo, la camisa de cuello francés en contraste, ni la pajarita con patrones extrovertidos. Con su barba de candado y sus lentes artesanales, el enfant terrible del vintage relojero es el vintage encarnado.

En Montblanc, donde es director de relojería desde 2015, encontró el lugar perfecto para continuar la obra que comenzó en Tudor. “Soy una persona con capacidad de leer el pasado y traducirlo a un lenguaje moderno para hacer otra cosa fascinante”, se define. Con esa visión rescató el legado del “Rolex democrático” y lo convirtió en un fenómeno cool a punta de Black Bay y Pelagos impecablemente reinterpretados.

Nada mejor para el turinés que potenciar su carrera en la marca alemana dueña de la manufactura Minerva. “El primer día que fui tuvieron que llamar a la policía para que me sacara, porque pude haberme quedado un mes”, bromea para explicar el impacto de estar frente al patrimonio de una joya histórica de la relojería suiza.

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Arriba, uno de los cronógrafos históricos de la manufactura Minerva. Abajo, la reinterpretación de Montblanc para 2018.

Su habilidad curatorial se notó poco después, con la introducción del 1858 Cronógrafo Taquímetro en bronce inspirado en un monopulsante de acero descubierto en los archivos de Minerva.

En 2017 Montblanc renovó su colección Timewalker ya con el toque Cerrato: un grupo de relojes sport-elegant asequibles, con códigos retro y entre los que destacaba el Rally Timer, que parecía haber viajado en el tiempo para revivir la época más gloriosa de los famosos cronógrafos y totalizadores del atelier de Villeret.

Este año la firma ha reforzado los Timewalker y los 1858 con nuevos modelos, entre ellos el 1858 Geosphere. También ha abrazado otra contribución de su mago italiano: las correas NATO, que se suman a las primorosas pulseras de piel de becerro fabricadas en la Pelletteria de Florencia.

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El nuevo 1850 Geosphere con doble huso horario.

El gran reto para Cerrato ha sido la conmemoración del 20 aniversario de la colección Star, el best-seller de la casa rebautizado como Star Legacy, que ahora incluye al cronógrafo Nicolas Rieussec. Para darle coherencia y mantener la conexión con Minerva, tomó como referencia relojes de bolsillo y de pulsera de finales del siglo XIX y principios del XX.

“Los relojes clásicos se ven todos iguales y hacer algo diferente y sofisticado en este nivel de precio es muy difícil. Me gusta mucho lo sport y vintage, pero estoy demostrando que puedo hacer bonitos clásicos”, explica.

Otro punto alto entre las novedades es el 1858 Pocket Watch, un crono monopulsante de 60 milímetros que conmemora el 160 aniversario de Minerva. “Creo que los coleccionistas buscan lo que no tienen. No hay que ser tímidos al crear este tipo de relojes, que son como toys for boys”, asegura.

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1858 Pocket Watch, un toy for boy para coleccionistas.

Pero incluso este profeta del vintage identifica un riesgo inminente en la explotación desmesurada de este estilo.

“Pienso que el año pasado fue el punto de inflexión para el vintage, muchas marcas hicieron cosas horribles y quemaron el concepto. No creo que vaya a desaparecer de inmediato. Estuvo muy arriba y ahora bajará un poco, pero entre el gran público aún permanecerá un rato”, dice.

El desafìo es encontrar “un lenguaje más moderno que el vintage, porque las marcas deben de dejar de ver sólo hacia atrás y tienen que empezar a ver hacia delante”.

¿Pero cómo se imagina ese nuevo lenguaje relojero?

“Hay que crear relojes-herramienta con tecnologías modernas para incorporar elementos contemporáneos”, dice. “En materiales hay algunos logros, como las cosas fantásticas de Panerai o algunos desarrollos de Richard Mille. Hay un trabajo muy bueno de control de los efectos del magnetismo y en alta frecuencia”.

Lo que falta es encontrar un propósito, “un reloj para el que esta tecnología y estos materiales tengan sentido. Y debe complementarse con un diseño fuerte, tecnológico y que de inmediato comunique que en el interior de ese reloj hay algo especial. Eso no pasa, los que usan esos materiales los ponen en diseños normales de una forma que es imposible saber que hay algo nuevo dentro”.

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