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José Ángel Córdova Villalobos, secretario de Salud, desmintió a la Secretaría de Gobernación y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre el posible tráfico de órganos en México.
“No tenemos documentado ningún caso”, enfatizó el funcionario, quien explicó que “si alguien asesina a una persona, con el fin de quitarle los órganos, no va a poder vender ninguno o escasamente a lo mejor las córneas, pero está muy difícil, porque se necesita una infraestructura médica”.
También, comentó que se está terminando el reglamento de la Ley Federal de Control de Tabaco que entrará en vigor el próximo 28 de agosto del presente año, donde la denuncia ciudadana será el eje central de acción para sancionar a quienes fumen en lugares públicos.
Córdova Villalobos aclaró que el objetivo no es la represión, sino el consenso y la conciencia de apoyar una mejor salud para los mexicanos y en particular para aquellos que no fuman.
Para el cumplimiento de la ley, dijo, será la denuncia ciudadana y posteriormente una investigación; aunque aclaró que puede haber investigaciones ex oficio que verifiquen el cumplimiento de los establecimientos.
Sobre el tráfico de órganos, que algunas dependencias gubernamentales han señalado, el secretario reiteró que es prácticamente imposible.
Lo que sí se investiga, admitió en entrevista al termino de la firma de un convenio con la UAM para crear proyectos de investigación, son las supuestas irregularidades en la lista de espera de trasplantes.
“El que haya habido o podido existir alguna modificación en la lista de espera —de casi 10 mil personas— sería porque a veces el trasplante tiene que darse en las primeras horas, de lo contrario, se acelera el proceso de necropsia de los órganos y el riesgo de un rechazo es mayor”.