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Con bailes africanos y cantos se clausuró ayer la Aldea Global, el espacio que tuvieron las organizaciones civiles como parte de la Conferencia Internacional sobre el sida y en el que hubo desde cortes de cabello y conciertos, hasta protestas, conferencias y pronunciamientos para erradicar la discriminación, promover el uso del condón y exigir a los gobiernos que garanticen el cumplimiento de todos los derechos de las personas que viven con el VIH sida.
Ayer recorrieron este lugar, ubicado en una carpa externa a la sede de esta cumbre, el director ejecutivo de ONUSIDA, Peter Piot y el co-presidente de la Conferencia Internacional sobre el Sida, Luis Soto.
También estuvo el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Álvarez Icaza y la activista Mary Robinson, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien señaló que sólo 10% de los 2 millones de niños que están infectados con el VIH tienen acceso a un tratamiento.
Destacó que los países deben hacer mayores esfuerzos para garantizar que estos niños tengan acceso a los servicios de salud y educación.