Ante la meta de prevenir o combatir la hipertensión arterial, tal vez los médicos pronto incorporen entre sus prescripciones no sólo dietas bajas en grasas saturadas, ejercicio o medicamentos de patente, sino una bebida tradicional muy conocida en México: el agua de jamaica.
No sólo eso: las personas afectadas por dicho trastorno circulatorio también podrán consumir productos antihipertensivos como jaleas, mermeladas, paletas o gelatinas elaborados con extractos de la popularmente conocida flor de dicha planta, utilizada en infusión para preparar aguas frescas.
Ello gracias a que un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Morelos y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) logró identificar, aislar y purificar los compuestos químicos que confieren a esa especie vegetal (Hibiscus sabdariffa) las mencionadas propiedades saludables.
El trabajo, encabezado por la química industrial Deyanira Ojeda Ramírez, se hizo acreedor al Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos en su ediciòn 33 este 2009, en la categoría profesional en Ciencia y Tecnología de Bebidas, patrocinado por la empresa Coca-Cola y el Conacyt.
El efecto hipotensor de la planta ya era conocido a nivel popular y también había sido ampliamente documentado en diversos estudios clínicos en humanos y animales, pero no se sabía qué compuestos estaban involucrados.
Además, los métodos de análisis desarrollados para ello permitirán un mejor control de calidad de los productos que se elaboren a partir de la planta, pues se requiere conocer la concentración exacta de sus principios activos para garantizar la eficacia y seguridad y dar una dosificación efectiva.
Variadas aplicaciones
“Esos resultados no sólo servirán para preparar bebidas a la manera tradicional, también planeamos que se puedan aplicar a la elaboración de cualquier otro producto, como jalea o gelatina, derivado de Hibiscus sabdariffa”, comentó en entrevista Ojeda Ramírez.
La investigación premiada, en la que también participaron Laura P. Álvarez, Enrique Jiménez Ferrer, Alejandro Zamilpa Álvarez, Armando Herrera Arellano y Jaime Tortoriello García, parte del hecho que la jamaica ejerce su efecto hipotensor al inhibir a la enzima convertidora de la angiotensina (ECA).
En las paredes interiores de los órganos, un tipo de angiotensina conocida como 1 es convertida en su forma activa (angiotensina 2) por acción de la mencionada ECA. Ésta circula en distintos fluidos corporales y constituye un potente agente vasoconstrictor, es decir, constriñe los vasos sanguíneos.
Así, tal y como sucede con el agua que circula por una manguera de jardín, que al estrecharla aumenta la presión del flujo, al constreñir los vasos sanguíneos (específicamente las arteriolas) la angiotensina 2 produce un efecto que se traduce en aumento de la tensión arterial.
Los investigadores obtuvieron primero un extracto acuoso de jamaica, tal como se hace al preparar la receta tradicional, tras calentar en agua a 60 grados C los cálices (flores) para obtener una infusión. Luego concentraron y secaron el extracto y lo sometieron a diferentes procesos bioquímicos de laboratorio.
Y tras aplicar cromatografía líquida de alta resolución (con un aparato de laboratorio que permite “leer” la huella química de compuestos) hallaron 5 sustancias causantes de la acción antihipertensiva del extracto: los llamados antocianos (pigmentos derivados de azúcares) 1 y 2, así como 3 ácidos isoméricos derivados del cafeoilquínico.
Con ello, describen los expertos en su reporte, “las bebidas preparadas a partir de extractos acuosos de H. sabdariffa podría ser utilizadas para prevenir enfermedades cardiovasculares asociadas con la hipertensión”.
Como un fármaco
Eso no es todo, explicó Deyanira Ojeda, a diferencia de otros productos naturales que sólo tienen limitada utilidad preventiva, los compuestos identificados en la jamaica pueden apoyar el tratamiento de males circulatorios tan eficazmente como uno de los medicamentos de línea usados contra la hipertensión: el lisinopril.
Y es que en las evaluaciones efectuadas por los expertos, dichos compuestos mostraron rangos de inhibición de la ECA entre 79.2 y 93.7% a una concentración de 0.2 miligramos por mililitro, valores semejantes a los obtenidos con el lisinopril (82.3% a una concentración de un microgramo por mililitro).
“Todos los mexicanos alguna vez hemos tomado agua de jamaica, y por eso el IMSS inició este proyecto desde 2002; yo me incorporé en 2005 y me concentré a la búsqueda de los principios de la planta, que es de gran interés para toda la comunidad científica”, añadió Ojeda Ramírez.
Sin embargo, la candidata a doctora aclaró que el trabajo aún no termina, ya que desean estudiar más a los compuestos identificados y en particular de los antocianos, muy inestables y causantes del color rojo de la jamaica.
“Estamos haciendo estudios que nos permitan estabilizar esos compuestos y por ende el color para poder emplearlos como aditivos en cualquier otro producto que lleve pigmentos rojos, como paletas de grosella, gelatinas. etc. Este trabajo tiene un amplio campo de aplicación”, expresó la investigadora, quien agradeció a Coca-Cola y el Conacyt por patrocinar este tipo de certámenes en apoyo de los científicos mexicanos.