La presidenta de la Red de Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y El Caribe (Redtrasex), Elena Reynaga, denunció que esas mujeres han sido utilizadas para lucrar con los recursos internacionales destinados a la prevención del VIH/sida.
De igual forma, acusó, han sido requeridas como mano de obra para investigaciones de las que nunca conocen los resultados. “Han hecho un negocio de las trabajadoras sexuales, se dan recursos para investigaciones que luego no vemos reflejadas”, dijo.
En la sesión plenaria, en la que por primera vez en 17 años de la Conferencia Internacional del Sida se abordó el tema de las trabajadoras sexuales, planteó que las sexoservidoras “no somos el problema, somos parte de la solución” a la pandemia.
Señaló que ONUSIDA no debe imponerles ni su agenda ni su ideología porque tienen voz propia; “no queremos máquinas de coser, no queremos cocinar, no queremos que nos saquen de la calle, lo que queremos es mejorar las condiciones de trabajo”.
A nombre de todas las integrantes de la Redtrasex, la trabajadora sexual argentina expuso los problemas de discriminación, estigma, violencia, persecución y marginación de que son objeto y defendió su actividad al comentar que es tan válida como cualquier otra, pues también es para el bien común.
Señaló que muchas de las trabajadoras sexuales con VIH se infectaron al sufrir violencia sexual sin protección por parte de elementos policiales, además de que se les exige un carnet de salud que las estigmatiza.
“Más que un carnet de salud necesitamos una cartilla como la de cualquier otro ciudadano, con la que podamos tener acceso a un programa integral de salud para prevenir no sólo el VIH sino otras enfermedades”.
Comentó que en el caso particular de México, a las trabajadoras sexuales se les exige realizarse la prueba de VIH cada tres meses, por lo que se les cobra.
“Lo que queremos es respeto a nuestros derechos humanos, servicios de salud, reivindicación de nuestro trabajo y, sobre todo, que se deroguen las leyes que discriminan, violentan y confinan a zonas rojas a las trabajadoras sexuales y a las transgénero”. (Notimex)