NUEVA YORK.— Las crisis económicas no son buenas para los bolsillos, pero sí pueden ser buenas para la salud, de acuerdo con un estudio sobre las tendencias sanitarias durante los 20 años en torno a la Gran Depresión.
Un grupo de investigadores de la University of Michigan revelaron que la esperanza de vida había aumentado seis años entre 1929 y 1932, al pasar de 57 a 63 años, entre hombres y mujeres y entre diferentes razas.
El número de muertes por enfermedades, accidentes y mortalidad infantil también registró una disminución durante la Gran Depresión.
“El descubrimiento es sólido e ilógico”, señaló el investigador José Tapia Granados, del Instituto de Investigación Social de la universidad.
“La mayoría de las personas asumen que los períodos con altos índices de desempleo son perjudiciales para la salud”, añadió el experto.
Los hallazgos, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences, se suman a estudios previos que mostraron correlaciones entre épocas económicamente malas y mejoras de salud en varios países.
Este trabajo, que cubre el período entre 1920 y 1940, demostró que la salud de la población generalmente mejoró durante los cuatro años de la Gran Depresión y también durante las recesiones de 1921 y 1938.
Pero la investigación también detectó que la mortalidad aumentó y la esperanza de vida disminuyó durante los períodos de expansión económica fuerte, como en 1923, 1926, 1929 y de 1936 a 1937.
El estudio no contempló las razones por las que sucedía esto, pero Tapia Granados sugirió que podía deberse a que en las épocas de expansión económica aumentaban los hábitos de fumar y beber, al igual que la falta de sueño y el estrés.
Crece actividad y también los riesgos
“Durante los periodos de expansiones, las empresas tienen mucho trabajo y piden muchos esfuerzos a sus empleados, que tienen que trabajar más horas y más rápido. Esto puede provocar estrés, asociado al incremento de la costumbre que tienen muchas personas de fumar y beber”, señaló el científico en un comunicado.
Asimismo, a medida que la economía comienza a recuperarse, lo hace el tráfico, lo que supone más muertes sobre el asfalto y más accidentes laborales, dado que las empresas contratan a más empleados sin experiencia en los tiempos de auge.
El aumento de la producción industrial y el tránsito en las calles incrementan los niveles de contaminación, dijo Tapia Granados, con estudios que demuestran que la cantidad de gente que muere por problemas de corazón aumenta los días en que la contaminación del aire es mayor.
Los investigadores vieron que cinco de las seis principales causas de muerte en Estado Unidos se mantuvieron estables o se redujeron durante la Depresión. Aunque la excepción fueron las muertes registrados como suicidio.
Tapia Granados dijo que durante las recesiones había menos empleo, por lo que los empleados pueden trabajar a un ritmo menor. “Hay más tiempo para dormir y dado que la gente tiene menos dinero no gasta tanto en alcohol y tabaco”, explicó el investigador de la University of Michigan.
(Reuters)