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Bill Clinton, ex presidente de Estados Unidos, reconoció que se requiere de una evaluación de lo que se está haciendo en torno al VIH sida, para conocer si el dinero obtenido está salvando vidas. Y fijó tres desafíos en torno a ese mal: precios accesibles de medicamentos, más personal de salud que atienda a los pacientes y centros de salud, así como eliminar la discriminación.
Al participar en la 17 Conferencia Internacional sobre el VIH sida, el ex mandatario de EU hizo un reconocimiento al gobierno mexicano por su liderazgo en la lucha contra el sida y la discriminación, así como por las reformas realizadas a su sistema de seguridad que “merecen un reconocimiento especial”.
Incluso, reconoció que en EU hay un retroceso en el combate al VIH sida y exhortó al presidente George Bush a seguir los pasos de México con su Seguro Popular.
En su conferencia magistral se pronunció a favor de crear una nueva agencia en ONUSIDA para las mujeres.
Con un auditorio repleto, Bill Clinton afirmó que los genéricos se han convertido en los socios del VIH sida, al grado que cada tratamiento antirretroviral cuesta 120 dólares al año. En el tratamiento pediátrico, agregó, éstos costaban hace tres años 600 dólares y ahora están en 60 dólares anuales. No obstante, reconoció que los medicamentos de segunda línea siguen siendo altos, pues alcanzan los 270 dólares anuales por personas.
Recordó que hay 2.7 millones de personas infectadas por el virus el año pasado, y un millón no cuentan con medicamentos antirretrovirales; de ahí la importancia de que haya un acceso para todos, lo que aumenta la prevención y reduce el número de muertes.
Consideró que para el Sida, “no existe una bala de plata” por lo que la mejor herramienta es la prevención y la educación, pues recordó que 80% de las personas con VIH no saben que son portadores.