ruth.rodriguez@eluniversal.com.mxLa crisis alimentaria está afectando la lucha contra el sida, advirtió Peter Piot, director ejecutivo de ONUSIDA, quien consideró que esta situación pega más a los pobres.
La máxima autoridad en el mundo sobre el tema dijo que eso se debe a la paradoja que existe entre las personas que tienen acceso a medicamentos muy sofisticados, pero no tienen suficiente para comer o no cuentan con el dinero para tomar el autobús e ir al centro de salud o no tienen empleo.
Por ello, se pronunció en favor de unir fuerzas con aquellas personas u organismos que trabajan para reducir la pobreza.
Agregó otro de los principales desafíos en torno al VIH-sida es garantizar que las personas tengan asegurados sus tratamientos médicos en las próximas tres décadas.
Peter Piot, director del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA), inauguró ayer en la ciudad de México, la Cumbre de Liderazgo Positivo, organizada por la asociación Living 2008, que reune a 400 participantes con VIH de 88 países.
Sobre el precio de los medicamentos antirretrovirales, Piot reconoció que son caros, pero sus costos han ido bajando porque millones de personas los toman.
No obstante, aceptó que en muchos países de ingresos medios en América Latina, el precio de los fármacos, no sólo de antirretrovirales, es demasiado alto.
En el caso de México, dijo que tiene a su gran “vecino del Norte” (Estados Unidos), lo cual impacta en la estructura de la industria farmacéutica, “en la que casi estoy seguro que tiene un mercado libre en sus precios”, indicó.
Destacó que el gobierno mexicano podría proporcionar las versiones menos costosas de los fármacos, como sucede en Europa donde hay un gran impulso a los genéricos.
Aunque afirmó que se requieren de nuevos antirretrovirales constantemente.
“Hay que asegurarnos de que no estemos matando el incentivo que existe en la industria farmacéutica para producir nuevos antirretrovirales, porque de aquí a 10 años, el tratamiento de primera línea podría ser totalmente diferente al que tenemos actualmente”, precisó.
En el caso de América Latina, mencionó que más que cifras que podrían parecer buenas en torno al VIH-Sida, el principal problema son las desigualdades que se viven, incluso algunas de las más grandes del mundo, y puso como ejemplo a Brasil que es de los países que más ha confrontado el VIH, pero que es nación enorme, con grandes desigualdades entre ricos y pobres.