VIENA (DPA y EFE).— El enorme agujero de ozono sobre la Antártida no crece desde el cambio de siglo, aunque al parecer no se cerrará antes de 2065, pronosticó hoy el climatólogo estadounidense David J. Hofmann en un congreso de especialistas en Viena.
La recuperación de la capa de ozono sobre el Polo Sur no comenzará “antes del año 2030”, indicó.
Las mediciones regulares sobre la Antártida desde los años 80 señalan que “el paciente enfermo del Polo Sur no enfermará más”, dijo Hofmann, de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EEUU (NOAA), al inicio de la reunión anual de la Unión de Geocientíficos Europeos (EGU).
Hasta ahora no queda claro si la atmósfera sobre el Polo Sur volverá alguna vez a su estado original, dijo el climatólogo del Earth System Research Laboratory de la Univesidad Boulder, en el estado de Colorado. Al parecer, los desarrollos en la Antártida no tendrán efectos en el cambio climático.
Miles de científicos de todo el mundo llegaron a Viena para el mayor congreso mundial de geocientíficos a Viena. Hasta el viernes, se escucharán unos 13 mil discursos en el Austria-Center de Viena.
Las pruebas con globos sonda demuestran que el agujero de la capa de ozono se ha estabilizado, o como lo ha expresado Hofmann: “El paciente enfermo no está enfermando más”.
El científico aseguró que no está claro si la atmósfera volverá a ser como fue antes de la aparición de ese fenómeno y descartó que el agujero tuviera algún impacto en el cambio climático.
“Sabemos que va ser un proceso muy largo, pero es una buena noticia que las cosas no vayan a peor”, indicó.
Las emisiones de gases contaminantes que tienen un efecto destructor sobre la capa de ozono de la estratosfera llegaron a un paroxismo en el 2000, pero desde entonces esas sustancias se han venido reduciendo lentamente a un promedio del 1 por ciento anual.
Alrededor de 9 mil científicos de todo el mundo se reúnen hasta el próximo viernes en Viena en el congreso anual de la Unión Europea de Geociencia (UEG).