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No habrá marcha atrás a la reubicación del Hospital Psquiátrico Infantil Juan N. Navarro, pese al exhorto del Congreso de la Unión a suspender las obras, aseguró Bernardo Bidart, coordinador de los Hospitales Federales de la Secretaría de Salud (Ssa). El funcionario, junto con el equipo de arquitectos e ingenieros que son los que realizan las adecuaciones a lo que eran las oficinas de la SEP, y en donde ahora será la nueva sede del Juan N. Navarro, abrieron las puertas a los medios de comunicación.
Pero evitaron a todo costa que entraran trabajadores y padres de los menores que son atendidos en el hospital, los cuales golpearon sin cesar las puertas. Incluso, al término del recorrido, Bidart salió del lugar por la puerta de atrás para evitar “toparse” de frente con los padres de familia, quienes pedían sumarse al recorrido de las nuevas instalaciones.
En conferencia de prensa, Bernardo Bidart reconoció que ha faltado comunicación con los padres de los menores que son atendidos en el Juan N. Navarro y con los trabajadores pero aclaró que la mesa del diálogo está abierta para todos. Sin embargo, reconoció que los trabajadores aún no se sientan a dialogar con las autoridades; después rectificó y dijo que sí han tenido pláticas y que en su escritorio tiene 2o solicitudes de trabajadores (de 400 que laboran en el Psquiátrico Infantil) que han pedido su reubicación a otros institutos.
También, el funcionario criticó la actitud de los padres de familia, a los que calificó de agresivos y cerrados al diálogo, además de que están siendo “movidos” por intereses políticos. Por su parte, Arturo Pérez Estrada, director general de Infraestructura Física, cayó en contradicciones en cuanto a la antigüedad de estas instalaciones, ya que primero dijo que tenían cerca de 27 años, pero después integrantes de su equipo lo corrigieron y le dijeron que tenían más de 35 años, a lo que el funcionario clarificó: “Es que se trata de diversos edificios con diferentes antigüedades”.
También el ingeniero comentó que será en otubre cuando concluya la remodelación del lugar, aunque los edificios que abarcarán el área de hospitalización y cocina estarán ya listos para la primera quincena de agosto.
Las obras de remodelación, a las que EL UNIVERSAL tuvo acceso y publicó el 4 de julio, se encuentran avanzadas. Lo que será el edificio de hospitalización para niñas, en planta baja, está listo en sus adecuaciones y sólo falta instalar mobiliario y ventanas.
El arquitecto Luis Pierdant, responsable de la obra, señaló que no habrá rampas para subir al segundo nivel de los edificios de hospitalización, y que los niños que tengan alguna discapacidad serán ubicados en planta baja.
También, dijo que en caso de que las 60 camas contempladas en el área de hospitalización resultarán insuficientes. Bernardo Bidart argumentó que estas obras buscan crear un nuevo hospital psquiátrico infantil, que sea más ambulatorio, donde los pacientes tengan tratamientos de 15 días y se vayan a su casa a descansar. Por su parte, Guadalupe Sierra González, terapista del Juan N. Navarro, señaló que por el tipo de enfermedades que se atienden, los niños necesitan espacios que no los limiten, además que la mayoría tiene problemas sicomotores.
Hay meses, dijo, en que hay más de 30 niñas hospitalizadas. “El nuevo hospital sólo contempla 30 camas, ¿qué harán? ¿Las ubicarán en la sección de niños porque no hay espacios?” Además, agregó, no se puede limitar un tratamiento a un plazo de días, ya que habrá pacientes que en 10 días respondan positivamente, pero habrá otros que tarden hasta más de un mes.