The New York Times
SEATTLE.— El verano pasado, funcionarios de esta ciudad se convirtieron en los primeros en el país en aprobar una tarifa a las bolsas de papel y de plástico en muchas tiendas minoristas. Con el cargo de 20 centavos se buscaba reducir la contaminación al alentar las bolsas reutilizables.
Pero una petición financiada por la industria de las bolsas de plástico retrasó el plan. Ahora un segmento mucho más grande de las personas que usan bolsas en Seattle —todos los electores— decidirán el asunto en una votación en agosto. Incluso en una ciudad que quiere ser ambientalmente consciente, el resultado es incierto.
“Tendría uno que ser realmente ciego para pensar que el clima económico no va a afectar a la gente”, indicó Rob Gala, colaborador del concejal que promovió la tarifa.
Consideradas símbolo del despilfarro de la cultura de consumo, las bolsas de plástico han sido culpadas de ensuciar las ciudades, contaminar el mar y aumentar las emisiones de carbono debido a su manufactura y transporte.
La iniciativa para imponer tarifas o prohibiciones se expandió de unas cuantas ciudades —San Francisco fue la primera en prohibirlas, en 2007— hasta alcanzar una decena de propuestas legislativas en estados como Connecticut, Maryland, Massachusetts, Texas y Virginia.
Sin embargo, en los momentos en que crecía el apoyo la economía estadounidense empezó a declinar; ningún estado ha impuesto una tarifa o una prohibición.
Algunos funcionarios señalan que temen una reacción negativa del público a una tarifa en momentos de crisis económica; otros dicen que los gobiernos necesitan los recursos más que nunca. Y otros más destacan que un medio ambiente más limpio, no ingresos, es su único objetivo.
En la ciudad de Nueva York y en los estados de Connecticut y Maryland se siguen impulsando propuestas para desalentar el uso de bolsas de plástico. Pero en Portland, Oregon, el alcalde Sam Adams indicó que “ahora no es el momento”, y en Virginia se han estancado varios proyectos ante la oposición de los fabricantes.
Fabricantes de bolsas de plástico señalan que han mejorado las tasas de reciclaje a través de programas educativos y la colocación de más receptáculos en tiendas. (Traducción: Gregorio Narváez).