LEIPZIG, Alemania (AP).— Un grupo de investigadores completó el primer borrador del genoma del hombre de Neandertal, 3 mil millones de piezas del rompecabezas genético que arrojará nueva luz sobre el antiguo homínido como también sobre los orígenes de su pariente cercano, el ser humano.
El equipo extrajo suficiente ADN de tres fragmentos óseos de hace 38 mil años para aislar unos 3 mil millones de pares de bases de ADN. El genoma del Neandertal contiene unos 3 mil 200 millones de pares de bases, pero muchos son repetidos, dijo el autor central Svante Paabo, lo que significa que su esbozo está completado en 63%.
Paabo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, dijo que el genoma del Neandertal será una herramienta importante para investigar la evolución de los homínidos y estudiar los orígenes de las características genéticas que hicieron tan dominantes a los seres humanos.
“Ayudará a demostrar cuáles fueron las diferencias entre ellos y nosotros que nos permitieron desarrollar la tecnología y colonizar el planeta”, dijo antes de presentar sus conclusiones a los participantes en una conferencia en Chicago de la Asociación Estadounidense para el Progreso de la Ciencia. Lo hizo desde Leipzig por videoconferencia. El anuncio se programó para coincidir con el 200 aniversario del nacimiento de Darwin.
El genetista Edward Rubin, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en California, encabeza un proyecto separado para trazar la secuencia de segmentos del genoma del Neandertal. Su trabajo ha demostrado que el genoma coincide hasta en 99.5% con el de los seres humanos. Dijo que el diagrama completo de Paabo le permitirá comparar segmentos y genes de su investigación.
Otros investigadores ya están planeando estudios comparativos con genes que se sabe influyen sobre el habla y el envejecimiento cerebral en los seres humanos. Eso podría reavivar el debate acerca de si los primeros humanos reemplazaron sencillamente a los Neandertal o si los dos pudieron haberse cruzado hace más de 30 mil años.
Paabo, quien estableció en 1997 que los Neandertal eran primos en vez de antepasados de los humanos modernos, sugirió que el genoma completo podría ayudar a buscar evidencias de dicha cruza, aunque otros expertos opinan que la probable contaminación y las enormes similitudes entre ambas especies dificultarán notablemente precisar cualquier conexión genética.
Durante dos años y medio Paabo procesó muestras óseas diminutas —todo el proyecto apenas requirió medio gramo— en maquinarias multimillonarias que usaron reacciones lumínicas para trazar la secuencia biológica. El proceso fue tedioso y complicado. Gran parte del ADN en el hueso decayó a lo largo del tiempo y resultaba difícil distinguir los vestigios de las bacterias que colonizaron el ejemplar después de su muerte. Además, la manipulación humana en el lugar de la excavación en Croacia y en el laboratorio también contaminó la muestra.
Tom Gilbert, genetista de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, dijo que harán falta más estudios hasta precisar qué pares son exclusivos del Neandertal. Paabo dijo que espera abarcar cada par de bases de 12 a 15 veces en los próximos años.
Mientras tanto, los científicos pueden comparar secciones más pequeñas del ADN del Neandertal con datos de proyectos de genoma de seres humanos y chimpancés.
Beth Shapiro, especialista de ADN en la Penn State University, dijo que la comparación permitirá determinar qué regiones de nuestro genoma nos hace singulares. “Hay 35 millones de diferencias entre los chimpancés y nosotros”, dijo Shapiro. “Eso es mucho y, por lo tanto, no sabemos dónde buscar. Este genoma del Neandertal nos acerca más”.