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La Red de Personas que viven con VIH-SIDA y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) llamaron al gobierno federal para que, en el marco de la Conferencia Mundial sobre el Sida que se llevará a cabo en agosto próximo en México, se decrete un estado de emergencia a fin de que pueda disminuir el ritmo de crecimiento de esta pandemia en nuestro país, se abarate el costo de los medicamentos y se garantice el acceso a los tratamientos médicos a todas las personas infectadas.
Anuar Luna, coordinador de proyectos de dicha red, informó que a raíz de que Brasil decretó una alerta de ese tipo logró reducir la dimensión de la pandemia entre su población. Destacó que en México se “desperdician” los recursos públicos destinados a la compra de medicamentos para tratar el VIH y el Sida, pues los antiretrovirales resultan insuficientes para cubrir la demanda y si se suspende el suministro dejan de surtir efecto.
La organización estadounidense Human Rights Watch (HRW) señaló que en México y varios países de la región persisten prejuicios religiosos y políticos sobre esta enfermedad y destacó que se requiere un liderazgo por parte del gobierno para poder hacerle frente a la pandemia que no ha dejado de crecer.
En conferencia de prensa hecha en el marco previo a dicha conferencia mundial, José Miguel Vivanco, director de la división de las Américas de HRW, explicó que los Estados son los responsables de establecer políticas públicas que atiendan las necesidades de las personas infectadas con el VIH.
Emilio Álvarez Icaza, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, dijo que el Estado mexicano es laico y por lo tanto, las instituciones deben tutelar el derecho a la salud y no imponer una determinada concepción religiosa en las políticas públicas.
Dijo que el VIH-Sida debe atenderse desde un enfoque de los derechos humanos, pues de esa manera se puede garantizar a los enfermos el acceso a los servicios de salud.