Tras aislar y caracterizar la proteína más abundante en el amaranto, un investigador de la UNAM produjo una bebida muy similar a la leche, pero con mayor contenido de sustancias nutritivas y fácil de digerir.
Manuel Soriano, del Instituto de Química, molió granos del cereal con los cuales obtuvo una harina a la que aplicó diferentes reacciones hasta convertirla en un fluido que por su consistencia semeja la leche de vaca.
“La bebida tiene todas las bondades del amaranto: alto contenido de proteínas de excelente calidad, equivalente a cuatro veces más que la leche, antioxidantes naturales, así como grasas como Omega 6 y Omega 3 que ayudan a disminuir el colesterol en la sangre”, destaca el especialista.
“Asimismo, es rica en minerales y comparada con la leche de vaca presenta el doble de calcio, hierro y fósforo. Incluso las autoridades de la SEP están interesadas en incorporarla a los desayunos escolares”, agrega.
Por eso, Soriano recomienda la bebida como auxiliar en el tratamiento o prevención de problemas como osteoporosis, artritis, diabetes, intolerancia a la lactosa o depresión.