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En una jornada de remembranza del movimiento estudiantil de 1968, en la Cámara de Diputados fue recibido el rector de la UNAM, José Narro Robles, en un hecho que el PRD interpretó como desagravio a la casa de estudios, agredida por el poder Legislativo en aquel tiempo.
Eduardo Sánchez Hernández (PRI) levantó molestias de la izquierda, al hablar de “los que durante cuatro décadas han lucrado con la desgracia de los que alguna vez fueron sus compañeros”.
Dijo que en honor de los que perdieron la vida buscando diálogo, se debe trabajar en la solución de los problemas de pobreza, violencia, inseguridad, impunidad. “Donde hay justicia no hay miseria”, remarcó.
Javier González Garza (PRD) propuso que la Cámara inscriba en letras de oro: “Al movimiento estudiantil del 68”, en homenaje a quienes desafiaron al poder y desencadenaron cambios políticos y sociales.
Los partidos representados en el Congreso guardaron un minuto de silencio y enviaron oradores a la tribuna, ante el rector, quien como una parte de los legisladores fue estudiante en 1968.