sociedad@eluniversal.com.mx
La biografía de José Revueltas (1914-1976) refleja buena parte de la historia de la izquierda mexicana en el siglo XX. La intensidad del activismo político del escritor quedó consignada en los archivos de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que signó sus pasos hasta su fallecimiento.
EL UNIVERSAL ha comprobado que son cientos los informes y las tarjetas relacionadas con las actividades públicas y privadas del escritor José Revueltas que hoy resguarda el Archivo General de la Nación (AGN).
A través de estos papeles, incluso se pueden reconstruir episodios históricos como el del movimiento estudiantil del 68.
Por su militancia en grupos y partidos de izquierda, en algunos periodos de su vida Revueltas fue seguido por la DFS día y noche para saber con quiénes se reunía, como puede verificarse en varias fichas en las que se anotaban las rutinas del escritor.
“A las 8:30 horas salió de su domicilio abordando el taxi que diariamente contrata por las mañanas… […] (en la) Secretaría de Educación Pública […] habló con el licenciado Mauricio Magdaleno saliendo a las 12:35, para regresar a su domicilio, permaneciendo hasta las 16:45…”, detalla un memorándum preparado por los agentes Javier Mancera Fuentes y Enrique Hoeck Cossío el 7 de abril de 1967.
Es interesante leer una biografía comentada de José Revueltas, preparada quizá para consumo del director de la DFS o del secretario de Gobernación, en la que sobresale la opinión que tenía el personal de inteligencia sobre este “elemento comunista”.
Se dice: “…en todos los grupos y partidos políticos en que ha militado ha sido expulsado por su inclinación nata a la contradicción, exhibicionismo, egolatría y vanidad, considerándosele siempre como un dipsómano y eterno inconforme”.
Este informe sobre José Revueltas, redactado mientras el escritor se encontraba preso en la penitenciaría de Lecumberri por los sucesos del 68, concluye: “Revueltas, en sus delirios de grandeza, pensó en crear un partido político ‘marxista leninista’ mediante el cual él pudiera ser postulado como candidato a la Presidencia de la República”.
El escritor duranguense fue detenido el 16 de noviembre de 1968 acusado, entre otras cosas, de homicidio, acopio de armas y sedición. Como inquilino del “palacio negro”, la DFS continuó engordando su expediente con informes sobre sus actividades y conducta en prisión.
“…desde el 22 de noviembre del año en curso [1968] ha tomado una actitud extraña, diferente a los demás reos, ya que no acostumbra conversar con ninguno de ellos […] Acostumbra además comprar diariamente hojas de papel bond en la tienda del penal por lo cual se supone que se dedica a escribir la mayor parte del tiempo”, informó el agente José R. Ponce Alcalá.
Sin duda, José Revueltas se disponía a escribir El apando, el relato carcelario que publicaría al año siguiente, en 1969, acerca de la corrupción inimaginable que satura el sistema penitenciario.
A él todavía le quedarían casi dos años para quedar en libertad.