Girando en un tacón
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27/07/2018
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Sufrir una pérdida siempre resulta un reto emocional y una ruptura en la paz mental. No conozco mucha gente a la que le guste sentir dolor o tristeza, mucho menos enojo pero esas emociones, son parte de la vida y nos ayudan a crecer si así lo queremos. Las muertes o las pérdidas son parte del desarrollo y no existe nada que pueda controlar que sucedan o no. Pero saber que no podemos controlar nada que no tenga que ver con nuestra mente, ayuda mucho a entender que las personas o seres vivos que nos acompañen a lo largo de la vida eventualmente se van a ir. Aunque sin duda hay algunxs que se van antes de lo planeado y eso le imprime más tristeza a la situación, pero creo se aligera entendiendo que vivimos en la certidumbre de la impermanencia. La vida se encarga de repetirlo una y mil veces.

El mundo está cambiando constantemente, las personas también, y aferrarnos a querer mantener todo a raya significa que queremos controlar lo incontrolable. Es una tarea frustrante y desgastante que nos lleva a lugares de mucha oscuridad dentro de nuestro corazón. Inevitablemente vamos a sufrir pérdidas o cambios que nos las representan y conforme nos hacemos más adultxs estas “alteraciones” de nuestro universo se darán más frecuentemente.

Hay personas que niegan las emociones, otras las anestesian con drogas y otras simplemente se dejan llevar por ellas, las sienten y viven a profundidad. Cualquier opción es válida, lxs que se niegan a sentirlas, eventualmente serán alcanzadxs por ellas y no les quedará más remedio que experimentarlas, y aún lxs que las viven a profundidad, no siempre encuentran consuelo incluso después de mucho tiempo. Dejar ir en conciencia significa desprendernos de nuestro egoísmo y dejar de controlar. Pensamos que aferrarnos o controlar nos da tranquilidad en el alma, en esta ilusión de que todo está bien bajo nuestra vigilancia. Pero es solo una ilusión. En realidad las cosas o personas no están bien o mal, solo son y están por sí mismas no porque las estemos vigilando.

Dejar ir nos permite vivir el presente, ser agradecidxs con la vida, de los aprendizajes por la buena y por la mala.

El objetivo de éste blog es que haya un espacio de consulta y reflexión que nos ayude a abrir temas que suelen experimentarse en silencio.
 

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