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Falsa alarma genera emergencia nacional

Tras la difusión de la noticia, el gobierno de Estados Unidos lamentó la pérdida de vidas y al igual que otros países, ofreció apoyo de expertos para iniciar las labores de rescate. Movilizan a 462 elementos para labores de rescate pero más tarde los regresan
Falsa alarma genera emergencia nacional

RESULTADOS PRELIMINARES Oficialmente se reportaron cuatro casas dañadas y dos de ellas sepultadas sepultadas. (Foto: EFE )

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Tragedia por deslave en Oaxaca fue magnificada.
Autoridades federales y estatales evitaron confirmar el número de muertos y desaparecidos en Tlahuitoltepec, pues no han podido llegar a la zona del desastre; confirman sólo dos casas sepultadas por el alud

Miércoles 29 de septiembre de 2010 Redacción | El Universal
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Durante 15 horas el país estuvo en vilo ante el anuncio del derrumbe de un cerro en la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca. Apenas amanecía y ya se hablaba que el desprendimiento de toneladas de tierra había provocado una de las más grandes tragedias registradas en México.

Por las noticias, a nivel nacional e internacional, se hablaba, hora tras hora, que un alud había sepultado a ese poblado provocando la muerte de cientos de personas. Se informó, incluso, que la cifra de muertos podía alcanzar las mil personas y que al menos 300 casas, con todo y sus habitantes, estaban bajo la reblandecida y húmeda tierra.

El presidente Felipe Calderón fue informado de la tragedia a las 4:00 de la mañana y desde esa hora ordenó al secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora, que se trasladara a la zona y encabezara las labores de rescate. En ese momento también entró en operación el Sistema Nacional de Protección Civil, que obliga la intervención inmediata del Ejército, la Marina, la Secretaría de Seguridad Pública federal y de personal de Protección Civil.

Tras la difusión de la noticia, el gobierno de Estados Unidos lamentó la pérdida de vidas y al igual que otros países, ofreció apoyo de expertos para iniciar las labores de rescate. El presidente Calderón, dijo a la prensa, durante un vuelo de la ciudad de México a Tabasco, que estaba analizando la posibilidad de aceptar la ayuda.

A las 10:00 de la mañana el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, confirmó en una entrevista por televisión que en Santa María Tlahuitoltepec se desgajaron unos 200 metros de cerro con lo que, según sus cálculos, había unas 300 casas sepultadas.

El mandatario estatal informó que conoció los hechos a través del comisariado de Bienes Comunales de la región, Donato Vargas y que desde la hora en que fue notificado activó la alerta a nivel estatal y federal, ante el temor de que cientos de familias siguieran bajo la tierra.

El presidente Calderón, quien consideró la posibilidad de trasladarse a la zona, dijo en conferencia de prensa: “Estamos muy consternados por esta tragedia, muy tristes, pero muy decididos hacer todo lo posible por salvar hasta donde Dios lo permita a las víctimas que se encuentren con vida en el derrumbe, en el deslave, pero desde luego ayudar a la población de Santa María”.

Hasta las 15:00, el primer mandatario reportaba la muerte de siete personas y un número indeterminado de desaparecidos, dato, que dijo se lo informó el gobernador Ulises Ruiz.

Santa María Tlahuitoltepec se encuentra a unos 2 mil 600 metros de altura ubicada en un pequeño valle que está rodeado de montañas y según informaron las autoridades cuenta con una población de 9 mil habitantes. La orografía del lugar y las condiciones del clima complicaron el acceso de los rescatistas y de los medios de comunicación.

Se desinfla la alerta

Después de las 18:00 horas las cifras de muertos, desaparecidos y sepultados se fueron modificando y se generó confusión nacional.

El titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), José Francisco Blake, afirmó que tras el desgajamiento de un cerro de la comunidad de Santa María Tlahuitoltepec, Oaxaca, había el reporte de 11 pobladores desaparecidos, sin confirmar el deceso de ninguna persona.

En conferencia de prensa en el hangar del aeropuerto de la capital oaxaqueña, tanto Blake como el aún gobernador de esa entidad Ulises Ruiz echaron abajo los primero reportes donde se estableció que se habían afectado a unas 300 viviendas y alrededor de mil personas, para dejar los datos preliminares en cuatro casas dañadas, siendo que dos de ellas quedaron sepultadas.

El gobernador Ruiz dijo que el primer reporte fue proporcionado por autoridades locales, pero posteriormente enfatizó que “esto no sucedió”.

Blake aseguró que en la región afectada se encuentran 462 servidores públicos federales y estatales: 170 integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena); 47 elementos entre bomberos, protección civil y de la Cruz Roja; 20 servidores públicos de la Secretaría de Salud; 125 uniformados de la Policía Federal y 100 de la estatal.

“Hasta este momento ha sido imposible para las diversas autoridades acceder por vía aérea a ese lugar, pese a que lo hemos intentado en varias ocasiones el gobernador, su servidor, razón por la cual diversas corporaciones se trasladaron en unidades móviles de urgencia, lo que les tomó varias horas, los primeros que llegaron a la zona del derrumbe lo hicieron a pie”, argumentó Blake.

Adelantó que en las próximas horas, “vamos a seguir teniendo precipitaciones pluviales en todo el territorio estatal, principalmente en las zonas montañosas serranas donde se encuentran estas amenazas y riesgos”, de acuerdo a Protección civil nacional y estatal.

“Ambos gobiernos sugirieron a todo el personal de las zonas de alto riesgo que tomen las recomendaciones y las medidas necesarias”, subrayó el titular de la Secretaría de Gobernación. (Con información de Olga Rosario Avendaño y Lupita Thomas, corresponsal y colaboradora)

 



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