Mientras que las bancadas de PAN y PRD en el Senado dieron la bienvenida al llamado que hizo el presidente Felipe Calderón a no denigrar la política y apostar por los acuerdos, el PRI mostró reservas al exigir que el Ejecutivo empiece por su casa, el gobierno y en el PAN, e incluso, en voz de César Augusto Santiago dijo que al tricolor nadie viene a regañarlos.
En el Palacio Legislativo de San Lázaro también se dividieron opiniones respecto al exhorto presidencial. El PRD adoptó una posición más radical.
El vocero de la bancada priísta en el Senado, Carlos Jiménez, aceptó el llamado, pero pidió al Ejecutivo que primero empiece con su equipo y por la Presidencia.
Coincidió en que todos los partidos deben asumir que la sociedad está cansada con espectáculos como el del miércoles en San Lázaro, donde los insultos, las descalificaciones, los reproches y las acusaciones dominaron en la sesión.
Panistas aplauden llamado
El senador panista Guillermo Tamborrel recibió con beneplácito la petición del presidente Calderón Hinojosa, que dijo, debe alcanzar a todos.
El coordinador del PT en el Senado, Ricardo Monreal, rechazó el llamado y acusó al Presidente de emprender persecuciones contra sus adversarios políticos.
El vicecoordinador del PRD en el Senado, Silvano Aureoles, consideró que el llamado “tiene que ser para todos”.
El vicecoordinador del PRI en la Cámara de Diputados, César Augusto Santiago, dijo que su bancada no acepta regaños de nadie y menos de un político que ha provocado el caos que se está viviendo.
El diputado del PAN, Carlos Alberto Pérez, dijo que Calderón no agredió a ningún poder ni actor político con su llamado, pues sólo se refirió “al contexto general”; mientras el PRD reaccionó así: “¡Mira, el burro hablando de orejas! El espurio, el que se robó la Presidencia, ¡nos va a dar clases de ética política!”, dijo la vocera de los perredistas en San Lázaro, Leticia Quezada. (Con información de J. Arvizu)