COPENHAGUE.— La década actual muy probablemente será la más
calurosa desde que se comenzaron a llevar los registros en 1850,
mientras que 2009 podría estar entre los cinco años más calurosos,
informó ayer una agencia de la ONU en el segundo día de una conferencia
sobre el clima donde participan 192 naciones.
En algunas áreas —partes de
África y el Asia central— éste será probablemente el año más
caluroso, pero en general, 2009 “probablemente será el quinto más
caluroso registrado”, afirmó Michael Jarraud, secretario general de la
Organización Meteorológica Mundial de las Naciones Unidas (OMM).
La década 2000-2009 “muy probablemente será la más calurosa
registrada, más que las de 1990, 1980 y demás”, dijo Jarraud en una
conferencia de prensa mostrando un gráfico en apoyo de su afirmación.
Si 2009 termina siendo el quinto más caluroso, reemplazaría en esa posición a 2003.
Según la agencia espacial NASA, los otros años más calurosos desde 1850 han sido 2005, 1998, 2007 y 2006.
La NASA dice que las diferencias en los registros de esos años son tan leves que resultan estadísticamente insignificantes.
Los datos fueron difundidos mientras los negociadores en las
conversaciones de dos semanas en Copenhague trabajaban con miras a
elaborar un acuerdo mundial para intensificar la lucha contra el cambio
climático.
Filtración causa inquietud
Un documento supuestamente filtrado por el gobierno danés a la
prensa sobre el cambio climático causó ayer inquietud entre las ONG en
la cumbre de Copenhague porque podría marginar a la ONU en el proceso
negociador para un acuerdo sobre el calentamiento global.
El borrador de ocho páginas está fechado el 27 de noviembre pasado y
aborda las condiciones para reducir 50% las emisiones de dióxido de
carbono (CO2) hasta 2050, frente a los valores de 1990, tomando en
cuenta una “responsabilidad diferenciada y las respectivas
posibilidades” de los países.
Antonio Hill, portavoz de Oxfam Internacional, dijo a que el
documento no ha sido consensuado y mostró su alarma porque la
presidencia danesa, que tiene plenos poderes para dirigir los
procedimientos de la cumbre, parece querer apartarse de unas
negociaciones auspiciadas por la ONU para congraciarse con países
relevantes.
Kim Carstensen, líder del grupo climático del Fondo Mundial para la
Naturaleza, criticó que el borrador danés se haya hecho intentando
satisfacer los intereses de EU y del resto de países ricos en vez de
servir a la mayoría de los países ofreciendo una solución “ambiciosa y
justa”.
Las conversaciones en Copenhague causaron ayer una profunda brecha entre los países desarrollados y en desarrollo.
Por un lado, China acusó a los Estados más ricos de fracasar en el
cumplimiento de sus compromisos y, además, criticó duramente los
objetivos de protección climática establecidos por la Unión Europea
(UE), Estados Unidos y Japón.
Según el jefe negociador chino, Su Wei, los países industrializados
deberían reconocer su “responsabilidad histórica” en el cambio
climático.