México presentará con Noruega una nueva versión del Fondo Verde para
proyectos de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero
(GEI), que incluye la participación privada y no sólo dinero público.
La propuesta se dará a conocer en el marco de la reunión de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que se inaugura hoy.
En entrevista para EL UNIVERSAL, el subsecretario de Relaciones
Exteriores, Juan Manuel Gómez Robledo, adelantó que el proyecto
considera la subasta de emisiones en el mercado de carbono, en la que
empresas privadas podrían participar en venta y compra de niveles de
reducción de contaminantes.
El dinero recabado iría al Fondo Verde, promovido por el presidente
Felipe Calderón. De esta bolsa, cualquier país, sin importar su
clasificación —en desarrollo o industrializado— podría acceder a
financiamiento de proyectos para reducir sus emisiones de GEI,
principales causantes del calentamiento global.
Gómez Robledo dijo que la cantidad inicial del fondo son 10 mil
millones de dólares al año, dinero que deberá reunirse con aportaciones
de los Estados que integran la Convención Marco de Naciones Unidas
sobre Cambio Climático, que se reunirá del 7 al 18 de diciembre en
Copenhague, Dinamarca.
Mencionó que esta cantidad es sólo 10% de lo que se requeriría para
atender los impactos del cambio climático, según cálculos de
científicos.
El Pánel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus
siglas en inglés) proyecta que para 2020 se necesitarán 300 mil
millones de dólares al año para atender los efectos causados por el
incremento de la temperatura en el planeta.
Explicó que la suma que cada país introduzca dependerá de sus
posibilidades. El objetivo es que países industrializados como la Unión
Europea y Estados Unidos, aporten más dinero que Haití o México, que no
han alcanzado desarrollo económico.
En consecuencia, las naciones más pobres tendrán la posibilidad de acceder a cantidades mayores de las que aportaron.
La propuesta está orientada al financiamiento que permita la
mitigación de los GEI, y dará impulso a planes nacionales que busquen
la Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la
Degradación de los Bosques (REDD).
Así, se dejaría abierta la posibilidad de que el gobierno mexicano
incluya Proárbol, para obtener financiamiento internacional para
acciones de reforestación, aunque el programa ha sido criticado por
organizaciones civiles “por su fracaso”.
Gómez Robledo dijo que con la propuesta conjunta, México y Noruega
buscan “eliminar burocracias” que imposibilitan, en ocasiones, acceder
a fondos mundiales como el Mecanismo de Desarrollo Limpio, al que sólo
entran países en desarrollo.
El funcionario refirió que faltan “ajustes” a la propuesta,
sobretodo en el tema de verificación al cumplimiento de las metas de
proyectos que sean financiados por el Fondo Verde.
El planteamiento inicial es que se dé una “vigilancia entre pares”,
en donde los países se sientan comprometidos a rendir cuentas de sus
avances.