MONTERREY, NL.— La crisis de inseguridad que enfrenta Nuevo León añadió
un nuevo episodio con la detención de los ex secretarios de Seguridad
de este municipio, Amador Medina Flores; de Montemorelos, Alejandro
Esparza Contreras; y de Guadalupe, José Santos Almaraz Ornelas, así
como de cuatro policías activos y seis inactivos, quienes de acuerdo
con el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz están vinculados con
actividades delictivas.
Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en
conjunto con agentes de la Subprocuraduría de Investigación
Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) y de la Agencia
Estatal de Investigaciones, realizaron un operativo en 12 municipios,
para cumplir órdenes de aprehensión otorgadas por un juez federal.
Los ex mandos fueron detenidos el 2 de junio pasado y puestos en
libertad 24 horas después al no comprobarse que hubieran incurrido en
algún delito.
Durante esa semana, del 1 al 6 de junio, fueron detenidos 29
policías de las corporaciones municipales de Guadalupe, Apodaca,
Escobedo, Monterrey, San Nicolás, Santa Catarina y Santiago. De éstos,
nueve fueron liberados por falta de pruebas en su contra y a 20 se les
abrió proceso bajo los cargos de vender protección al crimen
organizado.
Un comunicado de la Procuraduría General de la República (PGR)
precisa que los 13 aprehendidos están vinculados con Los Zetas y que
serán ingresados a un penal federal. “Valiéndose de su cargo público
otorgaban protección y proporcionaban información de los operativos en
su contra en los municipios en los que estaban asignados”.
Tolerancia cero
La acción se realizó por la mañana y derivó en la detención de los
jefes policiacos de diversos municipios, dijo en conferencia de prensa
el gobernador del estado, Rodrigo Medina de la Cruz.
“El gobierno del estado no tolerará la participación de ningún
funcionario en actividades delictivas, como ya se les está comprobando
a estas personas detenidas y que serán trasladadas a la ciudad de
México para su interrogatorio en las oficinas de la SIEDO”. Ofreció que
su gobierno va a “seguir trabajando para dar con presuntos
responsables, pero sobre todo en el caso de los funcionario públicos o
policías que estén inmiscuidos en actividades delictivas”.
El procurador de Justicia del estado, Alejandro Garza y Garza,
informó que en el municipio de Apodaca se detuvo a los uniformados
Armandina Mendoza Gómez (activo) y Noé Manuel Blanco Gallegos
(inactivo).
En Juárez se arrestó a los agentes Mario Martínez Luévano (activo) y
Érick Iván Moreno Suárez (inactivo), mientras que en Lampazos a
Guadalupe Cruz Ramírez (inactivo).
En Monterrey fue arrestado Rafael Domínguez Sifuentes y en General
Treviño a José María Oyervidez Martínez. Los inactivos Eduardo
Alejandro Morales Ocañas, Federico Baldemar Treviño Rayas y Raúl
Camacho Vigil, de Santiago, Sabinas Hidalgo y Apodaca, respectivamente,
fueron detenidos.
En el operativo participaron 80 elementos de la Agencia Estatal de
Investigaciones en 30 unidades de la Procuraduría General de Justicia
del Estado. Del Ejército, un centenar de militares en 12 camiones, así
como investigadores de la SIEDO, en busca de elementos ligados con el
crimen organizado.
La “narcoguerra”
El 31 de octubre, al asumir el cargo de alcalde de San Pedro,
Mauricio Fernández declaró la guerra frontal a los grupos del crimen
organizado. Anunció la creación de un grupo rudo de limpieza que
actuaría aun fuera de sus facultades.
El 4 de noviembre fue asesinado el secretario de Seguridad de
García, general brigadier en retiro Juan Arturo Esparza, junto con sus
cuatro escoltas.
El militar apenas llevaba tres días en el cargo municipal, cuando
fue emboscado y acribillado por un comando de al menos 30 zetas, de
acuerdo con la Procuraduría de Justicia del estado.