VILLAHERMOSA, Tab.— Encuestas de salida reportaron que la tendencia
electoral favorecía al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que
además de retener la capital, arrebataba al Partido de la Revolución
Democrática (PRD) los municipios Cárdenas, Comalcalco, Jalpa de Méndez,
Macuspana, Nacajuca, y mantendría la mayoría del Congreso.
El Programa de Resultados Electorales Preliminares del Instituto
Electoral y de Participación Ciudadana (IEPCT) arrojaba muy lentamente
los datos de las casillas, hasta las 22:00 horas, al contabilizar poco
más de 34% de las actas de 2 mil 570 casillas instaladas.
Acción Nacional por primera vez en la historia de Tabasco podría
triunfar en Emiliano Zapata y Balancán, aunque el PRI dijo mantenerlos.
El líder estatal del PRI, Adrián Hernández, afirmó que con base en
sus propios números podría perder los municipios de Paraíso, Cunduacán
y Huimanguillo. Actualmente el tricolor gobierna 10 de los 17
municipios, y tendría los mismos 10 ayuntamientos, pero ahora de mayor
población y presupuesto.
Los dirigentes nacional y estatal del PRD, Jesús Ortega y José
Ramiro López Obrador, desestimaron las afirmaciones de las encuestas y
del PRI, y por el contrario señalaban que “iban muy bien” en la mayoría
de los 17 municipios y distritos electorales.
El sol azteca pese a perder bastiones como Mascupana, tierra de
Andrés Manuel López Obrador, y otros cuatro ayuntamientos, podría ganar
Paraíso, Cunduacán y Jalapa, este último gobernado por el PRI en los
últimos 80 años y que nunca había perdido.
En cuanto a los 21 distritos, los resultados preliminares otorgaban también ventaja al tricolor.
Temperatura política calurosa
En una jornada con tintes violentos, con una incesante actividad
policial que llevó al arresto de decenas de personas, incluidos
uniformados, las votaciones se desarrollaron en medio de viejas
acusaciones entre PRI y PRD sobre compra de voto, acarreo, intimidación
contra adversarios, elección de estado, así como por la intervención de
autoridades de extracción priísta y perredista.
Los dirigentes del PRI y PRD, Adrián Hernández y José Ramiro López
Obrador, respectivamente, sostenían que a pesar de todo, llevaban
ventaja y triunfos en la mayoría de los 17 municipios y 21 distritos
electorales.
En los municipios de Huimanguillo, Cárdenas, Comalcalco, Macuspana,
gobernados por el PRD, las policías municipales mantuvieron
enfrentamientos contra agentes de la Secretaría de Seguridad Pública
del estado (SSPT), que efectuaba el operativo “Seguridad Electoral”
para abrir caminos donde perredistas mantenían retenes para controlar
el acceso a diversas comunidades.
En Macuspana, la corporación municipal detuvo a una decena de
agentes de la SSPT cuando estaban a bordo de un autobús estacionado,
unidad que también sufrió daños en vidrios y carrocería durante el
arresto de sus ocupantes.
La corporación estatal aprehendió a policías y funcionarios
municipales perredistas de Comalcalco y Cárdenas, así como al diputado
federal del PRD, César Burelo Burelo, cuando supuestamente interferían
en la votación; el legislador posteriormente fue liberado.
En Cárdenas se registró un herido de bala y en Ignacio Allende,
Centla, un grupo de presuntos priístas realizaron disparos al aire y
destrozaron la camioneta del panista Gerónimo May.
Las confrontaciones mayores se suscitaron en los municipios de
Cárdenas, Comalcalco, Huimanguillo, Macuspana y Nacajuca, donde los
priístas acusaron que las policías municipales apoyaban y escoltaban a
los perredistas que mantenían retenes en caminos.
Ante esa situación, intervino la Secretaría de Seguridad Pública de
Tabasco (SSPT), como parte del operativo denominado “Seguridad
Electoral”, que a su vez los perredistas acusaron que apoyaban a sus
adversarios del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La mayor tensión fue en la ciudad de Cárdenas, luego de que el
alcalde Salvador Aquino contrató y habilitó a un grupo de jóvenes como
policías, pues desde el pasado viernes los agentes de la Dirección de
Seguridad Pública Municipal se declararon en paro laboral en demanda de
mejores salarios y mantienen en su poder la sede de la corporación.
A los jóvenes “agentes”, sin experiencia, sólo se les uniformó con
una playera azul con la leyenda de “policía municipal” y portaban
garrotes rudimentarios; realizaban operativos a bordo de camionetas de
redilas. En su primer operativo detuvieron a unos priístas que exigían
en la delegación de Tránsito la liberación de un vehículo que les
habían confiscado.
Además habían aprehendido a otro grupo de priístas que destrozaron
seis vehículos estacionados en una casa particular de la colonia El
Bajío.
Sorpresivamente, los policías municipales en paro determinaron salir
a efectuar un “contraoperativo” para detener a los agentes “patito”,
contratados por el edil Salvador Aquino.
Los alcaldes de Huimanguillo, Cárdenas, Comalcalco y Macuspana, los
perredistas Óscar Ferrer, Salvador Aquino, Javier May y Elías Álvarez,
exigieron que los policías estatales abandonaran sus municipios. Al
cierre de casillas, continuaba la tensión en esos lugares.