TEHERÁN (Agencias).— El líder de la oposición iraní, Hussein Moussavi,
instó ayer a sus partidarios a continuar con las protestas por los
resultados de las elecciones presidenciales del 12 junio, en directo
desafío al liderazgo de la República Islámica. En tanto, el Consejo de
Guardianes comprobó irregularidades en las elecciones presidenciales
del 12 de junio, que dieron la victoria al presidente Mahmoud
Ahmadineyad, según informó el canal de televisión iraní Press TV en su
página electrónica.
Una investigacion determinó que en 50 ciudades votaron más personas
de las que figuraban en el padrón electoral. El portavoz del Consejo de
Guardianes dijo al canal IRIB que las irregularidades se refieren a más
de tres millones de votos. Empero, subrayó que aún se debe establecer
si estos votos fueron decisivos para el resultado de las elecciones.
“Protestar contra mentiras y fraude es su derecho, pero deberían
mostrar compostura”, dijo Moussavi a los iraníes en un comunicado
publicado en su sitio de internet, instándolos a no usar la violencia.
“Espero que las Fuerzas Armadas eviten un daño irreversible”, agregó.
En este marco, al menos 10 personas murieron y más de 100 resultaron
heridas en las protestas del sábado en Teherán, informó la televisión
iraní. Un reporte separado fijó la cifra de muertos en 13. Se estima
que desde que se desataron las protestas por los resultados de las
elecciones, el 13 de junio, podrían haber muerto entre 18 y 25
personas. Al respecto, Moussavi dijo que las muertes y los arrestos
masivos a sus partidarios crearían “una disputa entre la sociedad y las
Fuerzas Armadas”.
Las autoridades calificaron ayer a los manifestantes como
“terroristas” y “agitadores”, en una señal de su determinación de
aplastar las protestas.
La policía, preparada
En los distritos del norte de Teherán, bastión de Moussavi, sus
partidarios han estado subiendo a los tejados al anochecer para cantar
consignas en desafío. “Escuché repetidos disparos cuando la gente
cantaba Allahu Akbar (Dios es grande) en el área de Niavaran”, dijo un
testigo que pidió no ser identificado. Otra persona señaló que escuchó
disparos en el distrito de Zaferaniyeh, al norte de Teherán. No hubo
reportes inmediatos con el número de víctimas.
Ayer por la tarde, mientras helicópteros sobrevolaban la capital, la
policía y miembros de la milicia Basij tomaron posiciones en las calles
y plazas más importantes de Teherán. El duro tono empleado por el
gobierno sugiere que las autoridades podrían estar preparando medidas
severas. “La policía mantendrá su presencia en varias partes de la
ciudad y confrontará a todos los grupos que se reúnan y provoquen
desorden con toda su fuerza”, dijo el comandante de la policía de
Teherán, Azizullah Rajabzadeh, según la agencia de noticias estatal
IRNA.
En este contexto, el Ejército del Aire de Irán realizará hoy una
maniobra aérea bautizada Milad-e Nur-e Velayat (el nacimiento de la luz
del liderazgo). Aviones estratégicos Sujoi-24 realizarán vuelos a baja
altura en un golfo Pérsico y el mar de Omán”.
Señales de división
La televisión estatal informó del arresto el sábado por la noche de
la hija mayor de Rafsanjani, Faezeh Hashemi (que sigue detenida), y
otros cuatro familiares que no fueron identificados (que ya fueron
liberados), en una señal de la división que está surgiendo entre los
clérigos que gobiernan el país. Rafsanjani, de 75 años, encabeza dos
instituciones poderosas: la clerical Asamblea de Expertos, tiene el
poder de supervisar y quitar al líder supremo, la figura más poderosa
del país. La segunda es el Consejo de Discernimiento, que arbitra las
disputas entre el Parlamento y el Consejo de Guardianes.
La Asamblea nunca ha castigado públicamente al líder supremo,
ayatola Ali Khamenei, pero la crisis política actual ha sacudido la
figura alguna vez intocable del líder con manifestantes desafiando
abiertamente sus órdenes de no protestar en las calles.
Por su parte, el ex presidente moderado Mohammad Khatami destacó la
creciente oposición entre los clérigos partidarios de la reforma hacia
el liderazgo conservador de Irán e indicó que el país se dirige a la
ley marcial. “Evitar que las personas expresen sus demandas a través de
modos civiles tendrá consecuencias peligrosas”, dijo Khatami.
Sus palabras —que llevaban una crítica implícita a Khamenei, que
respaldó la prohibición a las protestas y defendió el resultado de la
elección— encontró réplica en las declaraciones del gran ayatola
Hossein Ali Montazeri, el clérigo disidente más importante.
“Resistir a las exigencias de la gente está religiosamente
prohibido”, comentó Montazeri, arquitecto de la revolución de 1979,
pero que se separó del actual liderazgo y ha permanecido años bajo
arresto domiciliario.
Acusan a extranjeros
Ahmadineyad acusó ayer a Estados Unidos y Gran Bretaña de
entrometerse en los asuntos iraníes. “Les advierto que corrijan sus
posturas entrometidas”, dijo el presidente ante clérigos, según la
agencia de noticias ISNA.
En un comunicado, el presidente Barack Obama instó a Teherán a
“detener todas las acciones violentas e injustas contra su propia
gente. El gobierno iraní debe entender que el mundo está mirando.
Nosotros lamentamos cada vida inocente que se pierde”.
El ministro de Relaciones Exteriores británico, David Miliband,
también rechazó la acusación de Ahmadineyad: “El Reino Unido es
categórico en que depende del pueblo iraní la elección de su gobierno”.
En este marco, Italia expresó ayer su preocupación por la violencia
iraní, en tanto Francia condenó la “represión brutal” de las fuerzas de
seguridad iraníes y pidió la “liberación inmediata” de los detenidos en
las protestas contra el régimen de Teherán.
El Parlamento iraní pidió revisar los lazos diplomáticos con Reino
Unido, Francia y Alemania, así como con los países de la Unión Europea
que han dudado de los resultados de las elecciones presidenciales. El
líder del Parlamento, Ali Lariyani, calificó de “vergüenza” las
declaraciones de los países de la UE y pidió a la comisión
parlamentaria de Política Exterior que incluya en su agenda una
revisión de los lazos con estas naciones.
A lo largo del día de ayer, el gobierno iraní convocó a los
embajadores y representantes de los países de la Unión Europea en
Teherán, informaron fuentes diplomáticas de la República Checa.