BAGDAD.— Un periodista iraquí llamó ayer “perro” al presidente
estadounidense, George W. Bush, y le lanzó sus zapatos, opacando una
visita de despedida a Bagdad con la que buscaba demostrar la mayor
seguridad que goza Irak tras años de violencia sectaria.
A apenas semanas de dejar sobre los hombros del mandatario electo,
Barack Obama, la impopular guerra en Irak, Bush trató de demostrar la
mejora que se ha logrado en la seguridad en el país al aterrizar
durante el día y salir de la fuertemente custodiada Zona Verde
internacional.
El presidente estadounidense declaró que la guerra “no ha terminado” a pesar de los recientes avances.
En una señal de la persistente irritación por una guerra que
definirá el legado de política exterior del mandatario republicano, un
periodista iraquí le gritó en árabe “este es un beso de despedida del
pueblo iraquí, perro” y le lanzó sus zapatos durante una conferencia
con el primer ministro, Nuri al-Maliki.
Lanzarle los zapatos a alguien es un gran insulto en Medio Oriente.
Uno de ellos le pasó por encima y dio contra una pared y, para esquivar
el otro, Bush debió agacharse. Maliki intentó bloquear el segundo con
su brazo.
Después del incidente, Bush bromeó sobre los zapatos. “Todo lo que puedo informar es que son del número 10”, afirmó.
“Es como ir a un mitin político y que la gente te grite. Es una
manera de llamar la atención”, dijo Bush. “No me sentí amenazado en lo
más mínimo”, agregó.
Funcionarios de seguridad iraquíes y agentes del servicio secreto de
Estados Unidos se lanzaron sobre el reportero y lo sacaron gritando del
salón.
La visita relámpago a Bagdad se dio tras la reciente aprobación de
un acuerdo de seguridad entre ambos países que allana el camino para
que los soldados estadounidenses se retiren de las ciudades iraquíes en
julio del próximo año y abandonen completamente la nación para fines de
2011.
La misma también buscaba destacar la reciente caída en la violencia
sectaria e insurgencia que había azotado a Irak desde la invasión
estadounidense en 2003 para derrocar a Saddam Hussein.
A su regreso a EU, el presidente Bush realizó una escala sorpresa en
Afganistán. La Casa Blanca dijo que Bush se reuniría con el mandatario
afgano, Hamid Karzai.